martes 24 de noviembre de 2009

Como para quejarse...

Si Dios existe está bien claro que no se ocupa de nosotros. Eso debió pensar Rom Houben, una persona que, tras 23 años en coma por un accidente de tráfico, declaró haber estado consciente todo ese tiempo. Imaginen por un momento el horror de percibir a tu alrededor toda la plebe dándote por fiambre y tú con las orejas puestas, siendo testigo mudo de médicos frivolizando con tu suerte y amigos que poco a poco iban faltando a la hora de visitas. No debe ser fácil aceptar que por más que uno grite o lo intente, nadie vira la cabeza, debe ser jodido…
La noticia cayó en mis manos a media tarde, navegando a la deriva por el universo Internet, ese que me tiene atrapado delante de la pantalla de mi vieja computadora. Quedé perplejo, admirado de tan macabro ejemplo, buscando la manera de entender cómo el cérebro solito, viendo el cotarro, no entonó el “apaga y vámonos” y chapó el invento. Pues no, sucede que lo mantiene ahí, vivito y coleando, vamos, ni una cosa ni otra, entiéndame la gracia, con los tornillos desparramados, pero con la antena puesta, sintonizando la cantinela más triste que un humano pueda sufrir en carnes. Ya no te digo la impotencia del chaval, que más de una vez habrá hecho fuerzas para soltar un manotazo al típico soplagaitas de turno que suelta la gracia, porque les aseguro que a todo se acostumbra uno, incluso a estas cosas, que he visto energúmenos soltando chascarrillos en entierros y gracietas a destiempo. Y con eso y mucho más le tocó convivir al tal Rom, desgraciado entre los desgraciados, por decir algo…
Y lo peor no es eso. Lo chungo viene siendo que la iglesia se anda apuntando el tanto de la resurrección después de 23 años, que manda huevos, pensará el inglés, que para vivir así mejor recoger los bártulos y tirar para el otro barrio, habemus corpus mediante. Vamos, que estoy seguro que lo primerito que hizo el chico tras salir del coma, fue soltar un corte de mangas a todo cristo, allegados y sotanas incluidas, y con razón, oigan ustedes, que para eso ha tenido tiempo de sobra de valorar a justos y cretinos. Porque no me digan a mí que no es una gran putada estar veinte años escuchando tonterías y despertar para encima tener que ir dando las gracias, como si nada hubiera pasado; que venga Dios y lo vea. Ni me imagino en su pellejo, con la de veces que me he levantado de la siesta de mala leche sin motivo. Como para irse quejando amigo, como para irse quejando…

lunes 23 de noviembre de 2009

Formas de agradecer...

De vez en cuando viene bien vencer la pereza, aunque sea Sábado y la modorra de la sobremesa haga mella en las ganas de hacer nada. No soy yo precisamente ejemplo de batallas ganadas al hastío, pero fue el caso este fin de semana. Me eché unos euros al bolsillo, me calcé la ropa de entrenamiento y me lancé a disfrutar de la ribera del río Guadalquivir una tarde cualquiera de Otoño. Fue toda una experiencia. Y es que si uno no adolece de algo, hasta el punto de convertir la virtud, a veces, en defecto, es de ser observador. Y claro, mis sentidos se embotaron con tanto donde poder echar el ojo. Los niños correteando detrás de la pelota, enamorados jóvenes sobre el césped dando la razón a la poesía de Don Gustavo, turistas anestesiados por la mezcla de colores en el horizonte, ese encanto de cielo que sólo Sevilla sabe parir en Otoño. Fue un trayecto agradable, desde luego que lo fue…
Pero lo mejor me estaba esperando al final del río, al acercarme por detrás a un hombre que tenía allí echada la caña esperando paciente el tintineo del sedal. Inocente le pregunté, -¿Pican?... El hombre giró la cabeza, sonrió tras su barba y torció el gesto, dejando entrever que la cosa no prometía. A punto de marchar, llamó mi atención y me preguntó por Rafael, el frutero. Quedé perplejo. Me resultaba familiar su voz y pronto caí en la cuenta. Se trataba de Don Esteban, profesor en mis primeros años de facultad, ya jubilado, padre de Amaya, compañera de fatigas en mi etapa comercial, a la que le tenía perdida la pista. Le estreché la mano y me senté a su lado, honrado por tener como fiel lector a una persona tan auténtica. Le recuerdo en clase con el puño alzado y el corazón en vilo, como los guerreros que nunca dejaron de serlo, y eso me enamoraba…
No tardó en preguntarme con ojos de adolescente sobre montones de las historias que en este espacio les he relatado tantas veces, por Antonio, el camarero, por mi familia, por mis amigos, por infiernos, tsunamis y hasta por mi perro, lo cual daba buena cuenta de su afición por estas líneas…
Disfruté al verle enamorado de mis cuentos, al hacer como suyas cantinelas que nacieron en noches solitarias, escuchar su carcajada al recordar mis sátiras contra los poderes políticos y los hombres de mentira. Quedé embobado al comprobar que daba la tabarra a Amaya para que le pusiera mi página y deleitarse con la música que tengo escogida. Al poco, torpe en mis gestos, le volví a estrechar la mano y caminé tras mis pasos, pensativo y abrumado. Y es que sólo por escucharle unos minutos hablando de mis fábulas han valido la pena todas esas noches en vela dándole a la tecla. Porque no existe mejor reconocimiento que el que no esperas, Don Esteban, y usted, igual sin quererlo, me lo ha regalado a la orilla de mi río favorito, y si no es con estas letras, permítame, no sabría otra manera de agradecérselo…

viernes 20 de noviembre de 2009

Cansado... Buen fin de semana...

jueves 19 de noviembre de 2009

Don Rafael, el frutero...

Hoy quiero traerles al arrumaco de nuestro fuego una historia digna de ser contada. Tengo por buena costumbre últimamente departir con Don Rafael, el frutero de mi barrio, sobre cualquier cosa que venga a cuento. Un día fútbol, otro día es política, algunos sobre pura filosofía, de vida, claro, porque en eso, créanme, es una eminencia. Ocurre hasta que el pequeño dispensario se le llena de marujonas y con un leve guiño me despide, y así viene ocurriendo desde hace tiempo. Don Rafael es un hombre recio, de los de antes, con el mentón pronunciado y las manos gruesas, herencia de otro tiempo donde cultivaba su propia huerta. Peina canas pero conserva el pelo, como él dice, blancas como su corazón, sevillista y libre. Tiene guardada una sonrisa y un consejo para todo aquel que asome, y es que se conoce al dedillo las propiedades curativas de su fruta. Que si usted anda cansado, sus naranjas, la mejores; que si la señora tiene mal las articulaciones, manzanas y peras de agua, no lo dude. Tan bien lo hace que uno sale de allí convencido de lo que se lleva, además de llevarte de regalo una sonrisa, su sonrisa, gesto apreciado por todo el que le estima, pues lleva vendiendo fruta, en el mismo puesto, casi cincuenta años. Siempre con su esposa, hasta que se la llevó el cáncer un frío invierno, pero Rafael no perdió jamás las buenas maneras y las ganas de vida, y eso le hace grande entre los grandes, y testigos somos todos los que allí acudimos cada mañana…
La casualidad quiso que, desayunando en una pequeña taberna que hay al lado de su puesto, el camarero y dueño, compañero de mili de Rafael y algo más que un amigo para nuestro protagonista, me hiciera una confesión entre café y café. Al parecer, desde hacía dos años, desde que su mujer faltaba, Rafael iba a tomarse el vinito a su bar, los Viernes tarde, como premio a una semana dura. Y cada Viernes, Rafael, solemne, le pedía al dueño permiso para hacer desde allí una llamada. -Era corta, él no hablaba, me extrañó desde el principio...- me dijo el dueño. Y fue cuando un día decidió, al irse Rafael, pulsar sobre el botón de rellamada, extrañado por tanto misterio…
Tenían que ver sus ojos brillantes. Me comentó que aún le temblaban las piernas al recordar al otro lado del auricular la voz de su esposa, la de Rafael, que hablaba, con voz joven, de dejar el mensaje después de la señal. Entonces entendió que Don Rafael llamaba a su propia casa para escucharla, cada semana después de la copita, aunque fuera sólo una grabación de contestador, pero probablemente la única manera de sentirla cerca, al menos un momento, suficiente para seguir adelante. Es quizás por eso que nuestro héroe no ha perdido la sonrisa, es por eso, y por mucho más, que Rafael, el frutero de mi barrio, tiene mi eterno respeto…

martes 17 de noviembre de 2009

Permitirán ustedes que hoy pida descanso. Hoy ha salido mi primer libro a la calle... Gracias...

Harto de rollos...

Si usted anda por ahí con el culo cagado porque no le da para rollos, ni de unos y de otros, escuche la buena nueva de nuestros líderes que aquí les traigo como bronce en paño. La recesión, alabado sea el altísimo, ha acabado… Los pájaros cantan y las nubes se levantan, que si, que no, que Zapatero anuncia medidas extraordinarias para el empleo, que si, que no, que Rajoy cierra convenciones estrechando cientos de manos convencidas. Olvídese usted ya de andar preocupado por hipotecas impagables y abusivos intereses sin beneficio a cambio. El gobierno de nuestra nación promete el oro y el moro, alquileres gratuitos, premios para el nene que encargue, ayudas para aquellos que cuidan de los mayores, becas por doquier y fiestas a porrillo. El pleno empleo ya no es una quimera y el ladrillo vuelve a reclamar manos que lo trabajen. La contaminación es cosa del pasado y los niños aprenden en las escuelas lo que nunca imaginamos, capitales de países, gentilicios y democracia, raíz cuadrada de mil euros y buenas maneras para el recreo y las clases de clarinete. Se terminaron las listas negras y negras que hacen la calle, desaparecen los caciques de barra en los pueblos, allí donde antaño recogían fruta a base de ciáticas unos muchos para lustre de bolsillo de otros pocos. Se finiquitaron las pistolas en manos de hijos de puta que van dando matarile vidas honradas, lisiando familias enteras y aquí paz y después gloria. Ya los barcos pescan donde les place y los truchos se tiran a los cebos, a pares, a pesar de los pesares, porque viene siendo honorable acabar en el plato de un españolito currelas harto de vino, pagador de impuestos y con la cartilla al día, fiel al Estado de Derecho, arrastrando el lomo día sí día también para cumplir con sus deberes como ciudadano.
Que bien se lo tienen montado los cabrones… ahora nos dicen que la crisis ha acabado y que llega una época de esperanza, a buenas horas, cuando el que más y el que menos anda hasta arriba de pagaderos, con ayudas denegadas por falsa burocracia, respirando dióxido a espuertas y sin un miserable bocado que llevarse al gaznate. Y pretenden, encima, que cada dos o cuatro años levante el culo de la cama un domingo para firmarles la papeleta y así seguir agarrados al bollo. Van listos conmigo, pregunten en la siguiente ventanilla, que igual tienen más suerte y les hacen un garabato, pero mientras tanto, escuchen las carcajadas en forma de ruidos que salen de la parte baja de mi espalda y olviden contar con servidor para nada, pues el rollo de papel se me acabó ya hace tiempo, pero la dignidad aún la conservo, intacta, por mucho que les joda…

lunes 16 de noviembre de 2009

Tuneros y tunantes...

Los que me conocen saben que no soy demasiado de canturreos y bailes trasnochados, pero sé reconocer el buen gusto. No alzo la voz si no es necesario y me disgusta la falta de respeto, a pesar de aquellos que se empeñan en justificar cada panoplia, si no le toca de cerca, claro. Es el caso, fue el Sábado, a eso de las 4 de la mañana, con las brujas dormidas y el gato en su cesta, a esas horas donde Morfeo es el Rey y el silencio su esclavo preferido. Allí me encontraba, tirado en el sofá sin ganas de nada, luchando contra ese insomnio que me persigue con crudeza. Pero justo cuando tenía la pose y sucumbía a los brazos del divino, con trabajito y esmero, unas voces chillonas que venían de la calle me desvelaron con sus cantinelas horrendas y desatinadas. Quedé boca arriba, con los ojos abiertos en plato, esperando que acabara el festival de los tenores para darme al pairo, pero nada. Acabó una, y otra, y otra, hasta que no pude más y acudí raudo al balcón para soltar bendiciones por la boca cual Julieta ante su amado Romeo, que en este caso no era uno sólo, más quisiera. Romeo venía acompañado por Juan Tenorio, Juan de Marco, la Corte de San Felipe el Hermoso, que ni era santo ni hermoso, y la patulea burguesa del Motín del Prado, por si era poco. Allí estaban todos, recitando Cielito Lindo con menos gracia que las niñas de Zapatero, dándolo todo. Y acababan, y volvían. Y No te Vayas Todavía… No te vayas por favó… y todo el repertorio de bodas, bautizos y comuniones aderezados con las palmas de los allí presentes. Eran tunantes, tuneros, o como Dios quiera que se les llame, con media guitarra y la voz perdida, embutidos en mallas indignas y con la capa roída de dar tanto tumbo por las aceras al pasear la mona cogorciana. Ni rastro de aquellos maestros del ligoteo de doncellas, duchos amadores en noches furtivas donde el premio era la conquista y el aplauso. Nobles de espada y escudo grabado a fuego en el pecho. Ya de esos no quedan. Ahora los tenemos bebiditos en mollate y con la bragueta bajada, de ojeras y melena descuidada. Mal vamos amigo… Y para colmo de males, vienen a darme la vara de cuando en cuando, debajo de mi casa, como si el destino supiera que tengo la pluma desgastada de atizarles, a ellos y todos los que deshonran lo que antaño fue santo y seña de hermandades y reuniones. Pero aquí seguiré dando estopa, me dejen o no echar la siesta, pues las tragaderas las tengo anchas pero el estilete bien afilado, que es lo único que me va quedando, después de todo, para dar de refilón a Romeos de cuarta, borregos sin pastores y la santa madre que los parió a todos…

viernes 13 de noviembre de 2009

De aquellas, de los cuentos...

Les juro por lo más sagrado que la he visto esta misma tarde. Mientras charlaba de quehaceres con compañeras de pupitre y cafés en horas muertas. En mitad de los pasillos de la facultad, a media tarde y con prisa en la mirada. Dándose los últimos retoques al brillo de sus ojos y a su melena recortada, sin escoba ni el encanto de las brujas de los cuentos que leía de pequeño hasta sucumbir en brazos de Morfeo. Allí justo, con el gesto torcido y la voz inquieta por la fatiga de no llegar a tiempo a donde fuera. Y me vino a la mente en un segundo todas las historias de pócimas y hechizos, de esas brujas, las de antes, las que habitaban en bosques encantados elucubrando a carcajada, aquellas que conspiraban en la oscuridad y vestían harapos deshilachados de tanto roce con los ramajes de sendas olvidadas. Y las eché de menos en ese momento, esas reuniones a medianoche a pie de llamas de un fuego extraño, los cantos que susurraban maldiciones y conjuros bajo Lunas llenas de espanto. Leyendas de aquelarres y magia negra ordenadas por diablos y espíritus vagabundos. Las antorchas del pópulo persiguiendo el misticismo, mezclados en miedo y escalofríos por visiones de otro tiempo…
Todas esas novelas, esta tarde, eché en falta, quedando huérfano de fábulas que hacían palidecer, cerrando los ojos buscando el sueño, con las manos en el pecho y la manta hasta la cabeza, inocentes víctimas de letras e ilusiones…
Todo se fue esta tarde al ver aquella bruja, desmembrada de sortilegios, a punto de entrar en clase para representar, quizás, una obra entre alumnos, inconsciente de que allí mismo, sin quererlo, se cargaba de un plumazo tantas noches en vela rezando por no vérmelas con una meiga despistada, de esas finas y maldichas, sin disfraces ni lamentos, de esas que no quedan, de aquellas, de los cuentos …

jueves 12 de noviembre de 2009

Suscripciones benditas...

Estoy suscrito al National Geographic. No, no se engañen, mi maltrecha economía no me da para una de esas suscripciones caras a la revista del marco amarillo, ni siquiera para darme el gustazo de ir cada mes a recoger un ejemplar al kiosco. Estoy suscrito via mail, que es gratis y te entretiene unos minutos todos los días.
De cuando en cuando mandan un buen artículo, como hoy ha sucedido. Venía acompañado de la foto que andan viendo, “Foto del mes” según reza el epígrafe. Está hecha en Camerún, en el zoo donde Dorothy, la monilla que yace muerta en la carretilla, junto a los demás simios que la observan, servían y sirven para el entretenimiento de todo aquel que apoquine la entrada al circo que allí tienen montado de forma lucrativa. El artículo viene en inglés, pero con mucha paciencia y esmero pude traducirlo, y merece la pena. Al parecer Dorothy era un animal muy querido entre los demás monos, había hecho como suyo un monillo que había quedado huérfano e incluso peleó con los machos por la supremacía de la manada, algo difícil de encontrarse en la naturaleza. Murió de vieja, de un ataque al corazón, y cuenta el artículo que, ese día, la desazón entre los demás monos era tal, que tuvieron que hacer el entierro visible para todos ellos porque estaban más alterados que nunca. Aunque fuera a través de la verja los quisieron hacer testigos para que el alboroto no cundiera…
Algunos chimpancés gritaban agresivos y otros bajaban la mirada viendo el cuerpo sin vida de Dorothy en la carretilla, hasta que entendieron que ya no volvería, cuando la trasladaron del carrito y la introdujeron en una cajita humilde de madera donde quedaría el animal para siempre. Lo más impresionante es que, en ese instante, todos los chimpancés quedaron en silencio, bajando la mirada hacia Dorothy, quizás comprendiendo lo que allí ocurría, quizás despidiéndose de alguien que en algún momento significó mucho para ellos…
Llevo dando vueltas todo el día a la historia y a la foto, imaginarán pues que hoy no podía hablar de otra cosa, porque hay veces que, aunque uno no lo pretenda, la vergüenza y la rabia se unen para buscar soluciones a todas las calamidades que permitimos en este mundo para con nuestros hermanos, los animales. Así que aquí me tienen, con media lágrima y ninguna gana de hacer nada más que poner letra a este milagro, y todo por una bendita suscripción gratuita, quien lo diría…

miércoles 11 de noviembre de 2009

Quédate en casa...

Pero si a usted le da por pensar que su vida es jodida quíteselo de la cabeza. Aún podría ser peor, y es que a un señor brasileño de 59 años, hace una semana, lo dieron por fallecido en un accidente de tráfico e incluso los familiares, aún con dudas, reconocieron el cadáver y cargaron con el muerto, nunca mejor dicho, para darle santa sepultura y pasar a otra cosa. Hasta ahí normal, pero imaginen las caras de los presentes en el sepelio cuando al hombre, que le habían comentado el suceso, le da por aparecer medio borracho en su propio entierro para aclarar el malentendido. Por lo visto había estado toda la noche dale que dale a la cachaza y cuando se quiso dar cuenta le habían hecho el parte de defunción, con cajita de pino y flores incluidas en el lote. La cosa es que le dieron matarile antes de tiempo y habían metido en el agujero algún pobre diablo semidesfigurado. Haga caso Almodóvar si le hace falta un guión para ganar unos duros, porque ahí no termina el cotarro. Aclarado el asunto y aliviado el susto, al personaje le da por irse a casa a dormir la mona y se encuentra con que el piso alquilado en el que malvivía estaba ya vacío. Vamos, que el dueño, harto seguramente de la vida cogorciana del fenómeno y de algunos meses sin pagar, no se lo pensó dos veces y ¡albricias! Que ha palmao!! Pensaría. sólo se le ocurrió tirar rápido para el agujero, el otro, y quemarle al desgraciado la ropa y hasta el colchón donde dormitaba. Ojito con la estampa del muchacho dado por muerto, con resacón del quince y sin una muda para ponerse y alejar olores nocturnos. Vamos, niquelao…
Juergas que cuestan caras, aparte del descojone mundial que ha supuesto el caso, tanto que ha llegado hasta mis manos y aún me deshuevo al imaginar la cara de la familia al aparecer en el camposanto medio trastabillado, oliendo a zorruno, sin ropa, sin casa, y con los papeles arregladitos para darle el recado a San Pedro. Así que casi mejor que aproveche los trámites y que casque de verdad, no vaya a ser que le reclamen daños y prejuicios el cura y los enterradores, tenga que pagar los macabros avios y hasta los gusanos le pidan ahora subvenciones por el agravio de dejarlos desmayaos. Vamos, pa estarse quietecito en casa un Viernes noche…

martes 10 de noviembre de 2009

Pesadillas...

A veces las pesadillas vuelven a nosotros en forma de pensamientos que mutilan un tanto si cabe lo que nos quede de dignidad, golpeándonos donde más nos duele. Y hay poco que hacer más que aprender y girar de rumbo, no vaya a ser que naveguemos eternamente entre tormentas y tempestades, lo cual lleva irremisiblemente a la zozobra de nuestro único navío...
Fue ya hace unas semanas y no he logrado desligarme de la imagen. A la puerta de un pequeño supermercado, un Sábado soleado aunque frío, de esos de Otoño, allí permanecía la protagonista de la historia. Una mujer de aspecto joven, limpia, con pantalón vaquero ajustado, zapatillas de deporte y chaleco atado a la cintura, como las niñas buenas que vienen de echar el rato con sus amigas sin maldades. Morena, de cuidada piel, con el pelo recogido en una cola pulcra y sencilla. Allí estaba, mirando a los ojos de los que entraban y salían, de pie, sin decir nada, mientras tendía su mano derecha con la misma naturalidad con la que cualquiera de nosotros la alzamos de pequeños para pedir calderilla a nuestros papaítos. Me sorprendieron sus ojos, encendidos en vergüenza, quizás por tener que insistir en aquella puerta, pidiendo para lo que fuera, que no es poco. Parecía tan normal que asustaba….

Y uno cae en la justificación rápida de creer que quien arrima la mano es siempre para malgastarlo en necedades, y así transcurrí por los pasillos del supermercado, junto a mi padre, intentando aliviar de alguna forma ese contraste inesperado, lo que parecía una niña “bien” pidiendo en silencio…

Pero aún no había terminado de llenar el carro mientras mi progenitor pagaba cuando pude percatarme que la chica hacía cola dos posiciones detrás de nosotros, sosteniendo entre sus brazos una caja de galletas, la más barata, y un bote de leche en polvo para bebés. No reaccioné, quedé perplejo…

Y me culpo, vaya si me culpo, pues me fui de allí sin más, con el carrito lleno de porquerías y el corazón sucio y triste. Quedé ensimismado, como uno de esos sueños en los que te ves incapaz de alcanzar a hacer lo correcto y despiertas aturdido, solo que, ésta vez, era real...

No vendrá a suceder en mí tanta indiferencia, lo juro ante vosotros. Y volveré, vaya si volveré, el primer día que pueda, para pagarle galletas de primera, leche de la cara y hasta algún que otro capricho, por mis carnes, aunque sean los últimos euros que asomen de mi bolsillo. Y hasta entonces, quizás demasiado tarde, no desaparecerá la pesadilla, con suerte…

lunes 9 de noviembre de 2009

Señores, comienza...

Uno tiene la ligera sensación que las letras le esperan a la vuelta de la esquina como vigilantes cuando los momentos de extrañeza y desespero asoman al umbral de mi existencia. Y parece como si anocheciera antes también en nuestros corazones, por mucho que nos empeñemos en sonreir, pero es que a veces se hace my complicado, no sé si me entienden...
Yo les resuelvo el embrollo, que a pesar de ser sencillo puede trastocarles la paciencia si usted anda algo despistado, o “disgregado”, como dice alguien cercano. Vuelvo a este espacio personal señores, tras un mes navegando sin remolque, como quien deja los remos para comprobar si la inercia que se tiene da para arribar en puertos más o menos decentes. Pero no, y bien que me fastidia andar equivocado, pero es que me acostumbré a caminar con muletas y no soy capaz ya de hacerlo sólo, por mucha voluntad en creerlo que ponga encima de la mesa. En éste tiempo no ha ocurrido gran cosa, echen un vistazo, tan sólo que aquí la mayoría seguimos, de nuevo topándonos de lleno con las noches frías de invierno que dejan escarcha y tristeza, como siempre…
Y usted que lo diga, me diría Rafael, el frutero, experto en poner adjetivos a los días y afinar el ojo cuando le pido cuarto kilo de lo que ronden mis intenciones. Un nuevo personaje, de tantos, que ha venido a cruzarse en mis pasos con la vergüenza y el arrojo de los genios, aquellos que permanecen anónimos y con el honor intacto, elegido por ellos mismos, lo cual les hace más grandes. Y no se me ha olvidado, desde el otro día, sus sabias palabras dedicadas al aire de un cuchitril hecho dispensario de alimentos, --¡Hay que asé lo que a uno le apetezca y le guste…!--, con ese acento cordobés que enamora…
Me hicieron falta unas horas para coger la pluma y ponerme a hacer lo que realmente me hace sentir vivo, escribir… y así será, si les parece, durante un tiempo, porque no está de más darle a los remos si así cometemos la imprudencia de llegar a algún sitio…
Señores, comienza…

viernes 9 de octubre de 2009

De la mano, llevarte...

En mil acuarelas te ví, paciente, guerrera, pero siempre piadosa a los ojos del artista. Te he recorrido palmo a palmo, respirando vida, que es lo que ofreces, en silencio, humilde. Has visto crecer generaciones, siendo testigo de sonrisas impagables y momentos inolvidables, desde el abrazo sincero de una madre hasta la mirada más tierna del que te observa abrumado. Y tú, fina, mostrabas siempre tu mejor retrato, sin ser nunca el mismo, como los sabores que elevan el espíritu, no creíbles para quien no los experimenta…
Sobre tu cuerpo han paseado héroes, grandes poetas que te susurraban mientras tu escuchabas la prosa que relata el viento, haciendo tuyos los misterios y leyendas de muchos que no se atreven a perderte en la memoria. Has cobijado al hambriento, al desalmado, has suspirado por amores de otro tiempo y tormentas que se lo llevaron, solitaria…
Siento cerca tus caricias, aún siendo lejos, porque curas cuando tocas y besas sin saberlo, a pesar de tus garras y tu furia, ardiente descaro para muchos, bello desdén entre mis dedos, pero dejarme decirte, que sólo aspiro a alcanzarte, fiel a mis deseos, porque apareces si te busco, más allá de inviernos y disculpas. Amada permíteme contarte, que hoy te quise recordar, pues permaneceremos alejados tiempo, mas queda el consuelo, el consuelo de dejarte en tu playa, distante, serena, y aún así, entre mis letras, de la mano, llevarte…

miércoles 7 de octubre de 2009

Las hijas de Zapatero...

El universo bloguero anda convulsionado. Internet es una herramienta muy útil si la utiliza para un fin determinado. En la red circula de todo, puede usted hacer la compra, presentar una beca sin necesidad de esperar colas, desahogarte en un blog a modo de diario y hasta encontrar novia si uno se lo propone. Pero también puede ser un espacio cruel y hundirte sin remedio, por una simple foto o un segundo de gloria. Aquello del momento equivocado y el sitio equivocado que dicen, que no es poco. Lo hemos comprobado hace unos cuantos días, cuando un país entero ha sucumbido a la mofa fácil sobre la vestimenta de las hijas de Zapatero, y es que las niñas se las traen. Soy el primero que hace bromas al respecto, porque para eso estamos, para reirnos de nuestra sombra si hace falta, contra más de dos personajes que parecen familia de los Monster, pero con toda la cara del padre, lo cual no mejora el cotarro. Da la cosa para el cachondeo, desde luego…
Pero después de un rato, uno comienza a dar vueltas al asunto y cae en la cuenta que, al fin y al cabo, son dos niñas adolescentes, probablemente carentes de una figura paterna que las encime, por obvios motivos, y que están por su simple aspecto en el punto de mira de muchos que ni siquiera saben reírse de sí mismos. Y es que si de algo me valió la serie de los Monster, que viene a cuento, fue el no valorar a las personas por su fachada, porque dentro de aquellos monstruos extraños, encontrabas motivos de sobra para dar lecciones de moral, amistad y belleza a todos los que se partían el pescuezo a risotadas, pero se ve que nada o poco caló el ejemplo de tan inverosímil ralea. Propongo entonces el más difícil todavía, burlarnos de nosotros mismos como licencia necesaria para empezar a hacer chistes ajenos. A lo mejor caemos en la cuenta de que los extraños somos nosotros. Pero no se preocupen, nunca tanto como las hijas de nuestro pobre presidente, Dios nos libre…

lunes 5 de octubre de 2009

No se fien de las ratas...

Nada es lo que parece. Aunque usted tenga la sensación de vivir en un mundo medianamente libre, con la mirada puesta en unos objetivos alcanzables y supuestamente razonables, a su alrededor habitan submundos que asustan al más pintado. Con mirar a otro lado y seguir el camino tiene bastante, pero si un día le madruga la ventolera y se propone saltar al vacío, acérquese a uno de esos lugares donde la realidad torna en infierno y todas las cosas que parecían amables se convierten en la peor de las pesadillas. Así está el patio. Pero no preocupe, a todos nos llega el momento de librar la batalla contra nuestra propia paciencia y rozar los límites de la abnegación humana. No queda otra que bañarnos en algún momento en la inmundicia, por más que tratemos de evitarlo. No les voy a engañar, no hay escapatoria, a no ser que tome las de villadiego y se tire al monte a vivir en un chamizo, opción a tener en cuenta viendo el percalito que está montado...
Posiblemente, a estas alturas del texto, ya haya usted caído en la cuenta, pero intuyo que su mente vuelve a estafarle al respecto. No importa, déjese llevar. Salga a la calle y dé rienda suelta a los sentidos, prejuicios, impresiones negativas, despechos, sinsabores, pues nada puede ser peor, ahora que ya conoce la realidad en esencia de este nuestro mundo. No les seguiré mareando, que ya tienen bastante martirio fuera de estas letras. Si han imaginado delincuencia en mis palabras, vicios, guerras... olvídenlo, no me refería a nada tan importante, lo cual hace más peligroso el cotarro si cabe. Les hablaba de la burocracia de nuestro sistema, la misma que nos inunda de muchos deberes y pocos derechos para terminar firmando abajo, sin que nadie nos explique la razón de tanto papel y protocolo...
Perdonen la brasa, es simplemente que mañana a primera hora seré yo mismo el que aguarde la dichosa cola para que me firmen, me sellen o me rectifiquen el típico trámite de turno, ese que no sirve para mucho más que darnos la oportunidad de volver al día siguiente , aparte de robarnos lo poco de dignidad que nos aporta un sistema tan podrido que apesta, por muy bonito que lo pinten las ratas de ésta, nuestra cloaca...

viernes 2 de octubre de 2009

El Lunes comienza el festival de palabras...

lunes 28 de septiembre de 2009

Un Viernes de Otoño...

Me apetece contarles lo que ocurrió en mi vida el Viernes, aunque no acuda a adornarlo de recursos que lo haga más vistoso.
Fue una tarde calurosa, quizás la última antes de que vuelvan las brisas de Otoño, como así parece. Quedamos unos cuantos amigos y nos presentamos en la salida de la Carrera Popular Nocturna de Sevilla, con un ambientazo inmejorable y una sensación muy agradable de deporte en los ojos de los participantes.
Estaba tranquilo, confiaba mis posibilidades, y por delante una única meta, llegar a mi destino, 11 kilómetros delante. La carrera transcurrió por las calles de la ciudad, con mucha gente animando en las aceras y risas entre los que corríamos, con el nerviosismo propio de quien forma parte de algo especial.
No les engañaré, hubo momentos malos, sobre todo al final, viendo ya casi el estadio al fondo por encima de la marabunta de cabezas. Luchaba con todas mis artes contra la fulminante idea del abandono, hasta que decidí superar miedos y excusas y poner la vista en el simple horizonte. Así continué mi último tramo, con la mirada perdida y alma en un puño, pero con la certeza de una victoria cercana.
Al fin entré en el estadio, en esa pista mágica, la misma que hace así como un mes, cuando empecé mi entrenamiento, soñaba con pisar tras un duro esfuerzo inimaginable entonces. No pude reprimirme, sonreí, aplaudí, disfruté como nunca, alcé los brazos y observé emocionado la grada, buscando rostros orgullosos y contentos.
Esa es mi simple crónica de una noche de Otoño, todo un Viernes de Septiembre, olvidado para muchos, pero que será punto y aparte en mi particular cuaderno de bitácora, y que permanecerá en mi recuerdo como un ejemplo de lo que hasta ahora ha sido mi vida, una carrera dura entre zancadillas, sofoco, desesperación, ideas fugaces de abandono y lucha, mucha lucha, aunque sólo fuera por saborear, al menos un día, la sonrisa que dibujé mientras entraba en meta, y es que, ya sólo por eso, hubiera merecido la pena…

jueves 24 de septiembre de 2009

Perdonen el vacío, aún sigo anestesiado...

martes 22 de septiembre de 2009

Mi nuevo mundo...

Una semana más pero diferente. Los horizontes son otros y las posibilidades de ser un poco más feliz crecen. Desde hace un tiempo a esta parte me he movido entre arenas movedizas que absorbían cualquier atisbo de ilusión, pero el destino aprieta hasta cierto punto, y la experiencia me ha enseñado a valorar sensaciones que hasta bien poco daba de lado. En esas me encuentro, a punto de terminar con unas obligaciones que han desparramado en mí sangre, sudor y una lágrima, pero sobre todo horas de insomnio y desesperación en la madrugada, por no hablar de tragarme cientos de despertares y estrecheces.
Pues eso parece haber acabado, al menos un tiempo, el justo para poder ensanchar mis pulmones y mi mente para llenarlas de nuevos retos, de nuevas formas de vida, mejores o peores, nunca sabré, pero sí diferentes a las de ahora. Cierro así una etapa que me ha hecho crecer para bien o para mal, con momentos duros y algunos llenos de sentido, necesarios para todo aquel que atisbe encontrarle la gracia a ciertas visicitudes de nuestra existencia.
A todo eso digo adiós, igual que dije despedí la juventud y la adolescencia, igual que volví la mirada a miles de personas que en algún momento fueron importantes y pasaron de largo, en buena ley de vida. Así tiene que ser y así seguirá siendo, pero de una cosa estoy seguro, no dejaré de acudir a estas letras, de cuando en cuando, porque hay favores que no se agradecen de mejor forma que aprovechando la oportunidad en sí misma. Bienvenidos amigos a mi nuevo mundo…

jueves 17 de septiembre de 2009

Señores... el acabose...

martes 15 de septiembre de 2009

Sonriendo...

Pero a veces también encuentras razones para la sonrisa. Estaba sentado a mi lado en la cafetería, de corbata bien planchada y raya de camisa dispuesta, blanca, como el primer día. Miraba a todos lados intentando identificar quizás un gesto cómplice y humano entre tanto trabajador angustiado. Parecía esperar mientras absorbía con dulzura el zumo que le habían servido. Me pude fijar en sus zapatos, gastados de desventuras pero relucientes a la vez que humildes. Su corte de pelo, un desafío a la gravedad, símil, pensé, de su paso por este páramo de existencia. Su perfecta pose le hacia digno, sin más razones que la intuición de uno mismo, pero no dudé que acertaba en mi descripción dedicada en ese instante.

Al poco llegó la madre, tierna, de las de antes, de fina estampa y mirada reveladora, buscando entre todos a su hijo, nervioso entre tanto. No hicieron falta palabras, sólo un beso y una caricia, a lo que el chaval correspondió cariñoso. Me pude percatar al momento. Él era sordomudo, y fue Antonio quien me corroboró la historia, la historia del chico sordomudo y deficiente, querido por todos en el barrio, que supo luchar contra el destino y lograr su primer trabajo en estos últimos días de Verano. Allí había venido la madre a recogerlo, y yo como único testigo privilegiado de tal milagro, con el café a medio tomar y el corazón encogido. Salieron por la puerta como si nada, abrazados, mirando al frente como los grandes, y allí me dejaron, sonriendo…

lunes 14 de septiembre de 2009

Ánimo compañeros...

Hoy siendo Lunes es menester que pase la mano sobre el hombro de una tripulación que no descansa aún habiéndose batido en corso con bucaneros de indigno estilo y sucia estampa, conscientes de las tempestades que aún están por llegar, sin visos de islas paradisíacas ni tesoros abundantes. Hoy quiero animarles porque hay signos para la conquista de lo verdadero y así lo creo firmemente. No debe ser casualidad, si entre tanto navío corsario, de un tiempo a esta parte arriban a nuestro casco signos para imaginar la tierra prometida…

A todo aquel que ande perdido a merced de los peligros del vasto océano, a todo hombre o mujer que haya sucumbido a la marea y haya postrado los remos, navegando a la deriva. A vosotros os digo, que tenéis en nuestro velero un cabo donde amarrar vuestras esperanzas, al buen rumbo de los que unimos nuestras fuerzas contra el poder impuesto, defendiendo libertad, tan cercenada por la espada de débiles de corazón y vergüenza. Pues si existe un lugar donde los sueños dejan de ser imposibles y los milagros siguen sucediendo, esa es la mar, tumba de héroes anónimos que perviven en la memoria de cada uno de nosotros, cuna de almas divinas y poderosas.

Honorable tripulación, con fe os digo, que no os mate el tedio, que no os coma la pereza, luchad contra vuestras carencias, y disfrutad de vuestro viaje, cada brizna, cada segundo, y es que no sabemos si existe otra vida, mas con ésta es suficiente si sabemos gobernarla, y ya el viento, palabra de almirante, vendrá a rescatarnos, a pesar de piratas y tormentas…

viernes 11 de septiembre de 2009

Me aburre vuestro mundo. Sólo el que imagino me encanta…

jueves 10 de septiembre de 2009

Que se quiten los de Disney...

Está causando revuelo en yankilandia la foto tomada por un turista en un parque natural de esos que abundan por aquellos lares. En ella se puede ver claramente a Timón y Pumba dando un paseo por la espesura. Nunca sabremos si es casualidad o montaje, pero la mera instantánea me hace reflexionar sobre el hecho improbable de que algunos personajes de ficción, mediante algún invento morfoquímico de inverosímil valor experimental, tomaran forma real y los tuviéramos correteando por las aceras y los tejados como alimañas coloreadas. Ya imagino a Zapatero subvencionando madrigueras de protección oficial y a Rajoy criticando los abusivos impuestos para poner alpiste a los bichos. No cambiaría mucho la historia. Si acaso, todo sería más divertido. Porque no me negarán que tener al Pato Donald delante en la cola de la fruta, con esa chaquetilla azul y sin pantalones, o a Espinete sentado justo detrás en el cine, no sería gracioso. Perros que hablan, peces olvidadizos pero simpáticos, los 101 dálmatas y la madre que los parió dando bandazos, el Oso Yogui robando emparedados, no sé, el ratón Pérez haciendo de las suyas, los trolls con sus babas en la parada del autobús… En definitiva, creo que sería más amena la existencia, y ya los días no serían tan calcados unos de otros.

Aunque uno termina imaginando que no hace falta mucho experimento para tal caso, y es que si uno afina la vista cae en la cuenta de que nuestro mundo está llenito de personajes que no desentonarían en una buena de Disney. Los tenemos a pares, ratas, ratones, Espinetes de tercera, oseznos perezosos, perros de todos los colores y gente pez para tres mares. A unos te los encuentras ejerciendo de jefe, a otros en los escaños del Congreso, en la sala de espera de tu médico de cabecera, en medio de una caravana insoportable...

Motivos de sobra para echar unas risas dando un paseo, animado por la estampa surrealista. Quizás maneras de torear tanto animalito descarriado sin llegar a evitarlo. Pero si eso no les consuela, tienen permiso para pasarle el pato a otro, desde luego, con o sin chaquetilla…

miércoles 9 de septiembre de 2009

video

martes 8 de septiembre de 2009

Por el bien de las habichuelas....

El esperpento tiene nombre y apellidos. Si a uno le da por llegar del trabajo y enchufar un canal de televisión en la sobremesa corre el acuciante peligro de atragantarse con las habichuelas y poner la mesa perdida. Mucho me temo que es una realidad el hecho de que en nuestro amado país triunfan chuflas de campeonato. Sí, les hablo de los programas del cotilleo. La mayoría de los que allí sientan las posaderas no sabe hablar siquiera, otros se jactan de haber estudiado la carrera del galgo, y todos en general alzan la voz por encima de lo que debería estar permitido para cargarse de razón y buscar el aplauso fácil de un público ensimismado con el sainete que allí se representa…


Pero lo peor no es eso. Lo chungo de verdad es que tienen tan poca moral ni vergüenza que se atreven a debatir sobre temas de actualidad como el paro o los impuestos con una naturalidad que asusta. Y todo, por supuesto, regado de una ignorancia y frivolidad propia de seres inhumanos, mejor diría infrahumanos. Sin contar, si cabe, que mienten más que hablan, actitud muy de moda entre políticos y otros animales carroñeros, véase periodistillas, curas y algún que otro vendedor de enciclopedias…


Y te tienes que tragar sin pan el hecho de que emitan programas pseudo-científicos o documentales bañados en moraleja a las tantas de la mañana en uno de esos canales cuyo botón del mando está como nuevo, olvidados por una audiencia que frunce el ceño y zapea ante cualquier Punset de la vida. Así nos luce el pelo…


Aún así, pecando de borreguil mameluco, reconozco que de vez en cuando viene bien dejarse llevar por algún reality o una serie previsible, mas perdonen que les diga, amigos lectores, pero es que llevo media vida escuchando aquello de que el cerebro es como un músculo, que si no se trabaja se atrofia, así que, por favor, concibamos el esfuerzo de decir No a la basura barata, por más que lo cómodo consista en permanecer delante del bodrio de turno. Hagámonos un favor y dejemos de consumir estafas, aunque sólo sea por mantener frescas nuestras mentes, por el bien de las habichuelas o lo que ustedes quieran…

lunes 7 de septiembre de 2009

Lunes. Dijo un psicólogo que cuando una idea es fácilmente aceptada es que no es creativa...

viernes 4 de septiembre de 2009

No está nada mal para empezar... buen fin de semana.

jueves 3 de septiembre de 2009

Habla el pueblo....

Se me hiela la sangre leyendo los periódicos. Pero con mucho desconsuelo compruebo que la sinrazón habita también más allá de nuestras fronteras, lo cual no sé si me tranquiliza. La tostada consiste en que el señor Gadafi, sí, ese asesino disfrazado de político que cae bien en Occidente, el mismo que sume Libia en una dictadura que cumple ahora cuarenta años, pues ese, ha pagado todas las indemnizaciones habidas y por haber por el terrorista que hizo saltar por los aires un avión que sobrevolaba Escocia hace ya tiempo, en nombre de Alá o de la grandísima imagen del prepucio de su padre. El caso es que dicho terrorista, aquejado de un cáncer galopante, ha vuelto al país donde vivieron sus muertos, siendo canonizado para siempre por los acólitos de un régimen que huele a sarna y a corruptela por todos los frentes. Y todo ello con el beneplácito de nuestros ministrillos de exteriores europeos, complacidos mientras al tal Gadafi no le dé por sentar en la misma alfombra a comer dátiles al dicho animal con nuestros embajadores emperchados hasta la médula. Y hasta aquí el mamoneo, que no es poco…

Aún no he terminado el café cuando mi compadre Antonio se asoma a la foto del especimen y claudica… -“Qué le pasa al moro ese..?”. A lo que le respondo. –“Na Antonio, que tiene dinero para comprarnos a todos…”. Se me queda mirando muy fijamente y me dedica… “Ah, entonces no es moro… entonces es un árabe hijo puta…”. A eso le llamo yo buen ojo, musulmanes de primera y de segunda resumidos en dos frases por un genio de nuestro tiempo...

No fui yo quien lo dije, habló el pueblo, soberano y sabio, y vaya si es sabio…

miércoles 2 de septiembre de 2009

Decíamos ayer....

Un verano más que huye, pero éste dobla la esquina despavorido. Y no es para menos. El panorama no hace demasiados méritos para que uno se sienta reconfortado, pero es lo que toca y lo que nos merecemos, indudablemente. Aún así, no empezaré el curso bañándome en las mediocridades de algunos y las lindezas del Ministrillo de turno, que ya habrá tiempo de sobra, créanme, para que la leche se me agrie y la tostada se haga incomible. Hoy quiero hablarles de proyectos, de los míos, vaya, que, salvo raras excepciones, son los que más me importan. A sabiendas, seguro, que ante tan magnánima proposición, más de uno torcerá el gesto, echándose a la boca el egoísmo de uno mismo y elitismo que destila el “tío del blog”. Pero es que me la trae al pairo. Con cerrar la página y pasar a otra cosa tiene usted bastante…


Que me desvío... De proyectos, hablábamos de proyectos. Y es que este año me he propuesto ganarle la partida, con mucho, a todas las barreras, reales o no, que cercenan aspiraciones particulares, tal vez sin grandes pretensiones, a veces sí, pero que siento necesarias antes de estirar la pata. Porque, hagan caso, aquí nadie se queda, por mucho Bifidus y comida en sobre. Espero no vengan a darse cuenta ahora…


Las circunstancias y las letras, y digo bien, las letras, me han otorgado la reflexión que tantos años he echado en falta, y han hecho crecer en mí ilusiones que hasta hace bien poco no existían. Y pretendo cumplir conmigo mismo, que es mucho, proponiéndome alternativas de vida, complementarias con la existencia que acarreo, pero diferentes. Es por eso que durante todo el verano ha rondado en mi cabeza, después de leer relatos sobre travesías a pie, aventuras en la montaña, y, más en concreto, el libro “Guadalquivir”, de Paul Gwynne, la idea de realizar humildemente el trayecto de dicho río, desde su nacimiento hasta su desembocadura, recorriendo todos los pueblos que habitan en su ribera. Una manera más, si quieren, de retornar al reposo y la reflexión que da la naturaleza, mientras que, al mismo tiempo, lleno mi hato de experiencias que me hagan embarcar en mi primera novela, Dios mediante…


Por eso, por tanto que os debo, quería, al menos hoy, compartir con vosotros uno de los retos que mi mente se ha marcado para este año, quizás buscando, a buen seguro, una manera de hacer público mi desafío, para así convertirlo en un compromiso con todos aquellos que tienen a bien asomarse a estas líneas.

Aparte de eso, vengo fuerte y vigoroso, con la pluma bien afilada y los cinco sentidos más dispuestos que nunca a sonrojar al impune que se pasea mientras ahoga, pero también para rendir homenaje con más corazón aún a los que nunca tuvieron unas letras que dieran buena cuenta de su paso por esta ciénaga de vida. Disfrutemos un año más y haced vuestro este refugio de sensaciones, porque así nunca dejó de serlo. Así lo quiso el destino…

lunes 31 de agosto de 2009

“…Veo los grandes picos con sus cumbres nubladas, pareciendo levantarse hasta el infinito. Oigo la música de los distantes rebaños y de las solemnes campanas de iglesia. Huelo el fragante aliento de los pinos, y cuando todo eso se desvanece, otro cortejo de pensamientos se presenta, recuerdos de hombres que fueron rectos, valerosos y sinceros. Hay alegrías demasiado grandes para ser descritas con palabras, y hay dolores sobre los que no me atrevo a extenderme…”

Comienza un nuevo curso, de éste, mi año, y también del vuestro…

lunes 3 de agosto de 2009

CERRADO POR VACACIONES ...
VOLVERE A ULTIMOS DE AGOSTO...

lunes 27 de julio de 2009

Fin de semana de cumplir años y muchas risas. Lo he pasado bien, gracias a mis amigos y a la familia...

viernes 24 de julio de 2009

Ya me cuentas...

“…Te presentarás al universo empapado en vida. Tu llanto llenará de lágrimas los rostros de los que te rodean. Sentirás dolor a la vez que alivio, pero pronto tus pulmones se llenarán de aire y descubrirás un nuevo mundo, jamás imaginado antaño. Conocerás a los tuyos, envueltos en felicidad, acunando tu lecho hasta que decidas. No temas, serás querido y mimado, por tantos que te esperan y otros muchos que aguardan tu presencia. No dejes nunca de creer en tus actos, que ya el viento se ocupará de dejarte lamentos y sinsabores. No te olvides que vas para volver, pero asegúrate que otros tengan tu misma suerte, la de nacer como tú lo hiciste, entre corazones dispuestos a amarte y mil razones humanas para defender tu existencia. Así que de tí depende ganarte la estrella... Al final del tunel nos vemos y me cuentas como te ha ido…”

Y es que hay conversaciones que uno no recuerda pero que sabe que las ha tenido. El domingo hago veintisiete años… apenas un suspiro…

jueves 23 de julio de 2009

Otro día más

miércoles 22 de julio de 2009

Almirante y marinería...

Quiero ser almirante de aquellos que no lo tienen y precisan, jefe de ejércitos que han visto pisoteada cualquier oportunidad de existencia loable, espada inmisericorde para los que humillan almas vestidas en nobleza… Hoy quiero presentarme ante vosotros, los malos y los buenos, los cobardes y los auténticos, y gritar a los cuatro vientos una lucha que acabará cuando el último resquicio de inmoralidad huya despavorido o muera. Ya no tienen escapatoria los que justifican su vida por un apellido, los que osan maltratar ejemplos vitales de este bendito universo. No haremos prisioneros de la indecencia, por muchas súplicas que lleguen a nuestros oídos, así venga su Dios a implorarnos clemencia, ahora que saben de su suerte…

Actuaremos en silencio, con el corazón en vilo, como héroes convencidos, con la Justicia por bandera y los bolsillos llenos de valores, con el puño apretando el estilete, mirando a los ojos de los indignos, haciendo nuestros gestos venerables, propios de caballeros dedicados a una guerra más que necesaria…

Y pobre del pirata que cruce ante nuestro navío batido en corso, no ofreceremos jamás rendición alguna. Permaneceremos fieles, faciendo desacato a quienes hieren de mortal necesidad atisbos de esperanza. Y entonces nos temerán, vaya si nos temerán, pues venimos de curtirnos en mil batallas, de esas que dejan ríos de sangre y mucho pudor maltratado. Antaño nadie se acercó a comprobar nuestra desdicha, y es ahora cuando llega la revancha de los que no tienen nada que perder y mucho por lo que luchar...

Propongo, devota tripulación, audiencia de mis letras, dejar de rendir pleitesía a quienes nos ahogan, esforzarnos en decir lo que pensamos y sentimos a quienes juegan impunemente con nuestro destino, enseñarles vergüenza y miedo. Os lo dice un almirante sin espada, mas de pluma firme, cruel, y, a veces, alentadora, enemigo de las medias tintas, dueño de sus palabras y sus silencios, pero, sobre todo, orgulloso de su leal marinería, ganemos o perdamos esta guerra….

martes 21 de julio de 2009

Martes 22 de julio de 2008

Ya ha pasado un año desde que te fuiste. Debo reconocer que no ha sido un camino de rosas. He tenido que volver a empezar de cero sin tí, he soñado más de cien veces que seguías aquí conmigo... Ver la cara de asco de la gente al ver lo que dejaste.... Por sus caras y sus palabras he descubierto un nuevo método de clasificarlos. He derramado mis lágrimas en silencio sobre la almohada. He repetido el momento un millón de veces en mi cabeza y aún sigo sin saber donde estuvo el error.

A veces, mi cerebro me engaña y me hace sentirte, me picas ,me lates,me acaricias y te miro... pero no estás. Solo tu ausencia...
Reconozco que nunca te eché mucha cuenta,pero ahora que no estás te pienso cada día. Ha cambiado todo desde hace un año. Ya no trabajo allí, en invierno ya no uso chanclas... Pero te juro que algún día volveré para verte. Tú seguro estarás ahí, junto a la orilla, mirando al mar, en el mismo sitio que te ví por última vez junto a Suso.
Ya solo me queda decirte que, aunque parte de mi felicidad se fué contigo, sigo luchando para que no se note, y que siempre estarás aquí, sin estarlo....

by Raúl

El trabajito que tiene escribir un libro...

lunes 20 de julio de 2009

Volverán a buscarme...

“…Volverán a buscarme… porque les he escuchado llorar hace un segundo, por toda una vida que llevamos juntos… Volverán a buscarme, de aquí no me muevo, por más que el sol caiga a plomo y la gente me mire con tristeza… Vendrán para abrazarme, para jugar como siempre, no pienso inquietarme… porque volverán a buscarme… y borraremos de la memoria el descuido, por mucho que ahora tiemble mi estómago de hambre, por más que me grite mi conciencia… Volverán a buscarme… porque me gusta verme rodeado por ellos, porque un despiste lo tiene cualquiera... y yo quiero perdonarles… Volverán para amarme, por tantas noches durmiendo a su lado, por soportar rabietas y caricias… No me moveré hasta que no aparezcan, porque lo harán, estoy convencido, por las miles de sonrisas que compartimos, porque éste calor me está matando y nadie se acerca a preocuparse… volverán, estoy seguro, porque no creo en todas esas historias de perros olvidados en cualquier parte, porque prefiero morir en una cuneta a permanecer sólo… Volverán, aunque sólo sea por los niños, por dignidad, por caridad, por lo que más quieran… Me han engañado...

Ya no quiero seguir respirando, me han dejado en ésta gasolinera, a pesar de todo… y, aún así, los echaré de menos…porque ya no volverán a buscarme, aunque cien veces me repita, pero aún conservo sus recuerdos y sus gestos, suficientes para emprender mi último viaje, allí, donde nadie es abandonado, en el cielo de los animales… “


jueves 16 de julio de 2009

Un día en la Selva...

Están los guepardos, rápidos y temibles, con sus garras afiladas a la espera de cualquier presa inadvertida. Jamás los verás de frente. Llegan sin avisar, pero cuando menos esperas los tienes echando su aliento en tu hocico mientras huyes despavorido, y sólo consigues, como mucho, apartarte para que enfile a otro desgraciado de patas cortas y lento reflejo. Después te encuentras a los antílopes, veloces y traicioneros, siempre a la espera del menor descuido para acecharte. Salen de la nada, su perfil fino les permite descubrir huecos donde nunca los hubo, y eso les hace peligrosos, a no ser que tengas mil ojos en la espalda… Intentas manejarte en tu senda, pero sólo haces atisbar movimiento y dejas de existir de la presencia de nadie. El silencio es sospechoso, la paz tenebrosa. En segundos puedes destapar amenazas jamás imaginadas, tantas veces vistas lejos pero tan cercanas… y no haces sino estar alerta a cada susurro, por más que la calma reine en tu camino. El Sol es testigo de tanto desencuentro, cómplice de los que aprovechan las sombras para dar caza, juez implacable de los que yacen en el desierto… Es lo que tiene la jungla, muerte a la vuelta de la esquina, lamentos en cada ladera, pero de cuando en cuando aparece un oasis en medio de la nada y refrescas un rostro curtido de tanto perseguir y ser perseguido. Pero las treguas acaban y la lucha comienza de nuevo, hasta el próximo oasis, quizás el definitivo, y sueñas con abundancias y descanso, con cariño y aprecio, pero tornas al instante a la pesadilla y aprietas el puño, por el bien de tus fauces… Y entre tanto, acto reflejo de tus músculos, en la lejanía del horizonte divisas un elefante, de esos enormes e inofensivos, y corriendo quedas a su sombra, aliviado de tanta soledad bajo el mismo cielo, confiando en que sus pasos te lleven a casa, la de los sueños y las abundancias, hasta el día que toque de nuevo salir en la espesura y jugarse los cuartos con alimañas de cuidado, con esos seres indignos que dejaron de amarse en el momento que pusieron un volante en sus manos... y es que, amigos, no se me ha ocurrido otra forma de contarles mi regreso a casa por carretera, a sabiendas de la injusticia que cometo con los animales por mi discurso, pues queda bien demostrado cuán peligrosa es ésta, nuestra selva, pero más aún lo poco que nos respetamos, y de eso no tienen culpa los otros animalitos…

miércoles 15 de julio de 2009

Dos días de descanso, pero no abandonaré la terapia...

martes 14 de julio de 2009

Tomen ejemplo...

Entre los genios que se van y los mediocres que se quedan, uno tiene la sensación de estar navegando a la deriva entre veleros de mucha eslora pero limitados de vela. Muy de cuando en cuando, en ese canal de televisión marginado que es la 2 de Televisión Española, proyectan un documental sobre Marinaleda, milagro entre los milagros. Ya les he hablado mil veces del asunto. Un pueblo de Sevilla de unos dos mil habitantes, con mucho campo aunque pocos recursos, pero con unos habitantes que siguen a su líder ciegamente, el alcalde Sánchez Gordillo, defensor de las igualdades sociales y unos derechos básicos inalienables. Nada de grandezas, simplemente una vivienda, un trabajo digno, unos servicios comunes…

No les hablo de grandes utopías, sólo de artículos recogidos por los Derechos Humanos universales que no se llevan a cabo en la mayoría de la geografía de éste nuestro país, pero que en ese pueblo cobran forma y se materializan…

Y yo, que siempre ando comparando, miro hacia mi pueblo, Villarrasa, y caigo en la cuenta de que alguien nos anda engañando. No me trago que un terreno de cien metros cuadrados pueda valer 20 kilos, no me creo que los jóvenes sean los malos de la película, no me cabe en la cabeza cómo pueden permitir decenas de casas vacías cuando hay muchas familias que no tienen donde caerse muerto. Más si cabe con un ejemplo como Marinaleda ante las narices…

Nunca fui de medias tintas, y tampoco de creer en la mala fe de algunos a las primeras de cambio, pero no dudaré un segundo en empuñar mi pluma y mi espada si advierto aprovechados y mentirosos. Mis obligaciones me impiden ahondar más en el tema, pero desde la distancia permaneceré latente y observador. Y es que, cuando vuelvo a mi pueblo, arden mis carnes al comprobar que todo sigue igual, pero peor, porque el paso del tiempo tendría que hacer mejorar a quien lo merece, por más que se empeñen en lo contrario algunos que dicen ser fieles al progreso pero que olvidan al más necesitado de oportunidades fuera del periodo electoral...

Siento mi desvergüenza, pero en eso consiste una terapia, en vomitar los sinsabores que recorren unas tragaderas hartas de tanta mentira, en gritar justicia cuando mi corazón percibe una desidia que, lejos de enrabietarme, me entristece, y es por eso que no cesaré en mi empeño de sacudirlos de vez en cuando para que espabilen, por el bien de todos...

lunes 13 de julio de 2009

A veces los fines de semana te llenan...

viernes 10 de julio de 2009

Mi pecado favorito...

Soy culpable sin remedio, infiel entre los infieles, por más que mi conciencia me inunde a reproches, pero es que mil veces mis sentidos ganan la partida a mi paciencia... Lo siento, me enamoro a cada instante y no puedo evitarlo, casi sin pensarlo, casi sin quererlo. Pero antes de hundir en mi pecho lanzas mojadas en veneno escuchen lo que tengo que decirles, sólo unas justas palabras y quizás algún lamento…

Lo sé, me embeleso, con cada paso de mis pasos, en cada momento, no es para menos. Y si no abran bien los ojos, a no ser que anden ciegos, cuando amanece, cuando anochece... escuchen las olas rompiendo en playas de arena fina para el tacto, sientan como suyo el aroma a azahar de las noches de verano en cualquier esquina olvidada. Sí, desde luego, culpable, más que culpable. De morir con la sonrisa de un niño, de gritar vida en cada letra, de abrazar cada segundo como el último... No deseo ser inocente, inocente de no hacer nada, de pasar de largo, de vestirme despacio y acostarme antes de tiempo. Llévenme preso, por jurar lo injurable, por llorar desconsolado, por gastar carcajadas sin conocimiento... pero no me quiten lo único digno que me queda, una vida bañada en libertad, un bocado exquisito a la existencia, un canto bello a éste, mi mundo, mi pecado favorito, cuna de unos pocos infieles que suspiran y otros muchos que no han caído aún en la cuenta…


Buen fin de semana, disfruten...



jueves 9 de julio de 2009

Confesiones...

Es difícil reencontrarse con uno mismo, más si cabe en los tiempos que vivimos, con tantos quehaceres inútiles y tanta rutina insulsa. Pero a veces, si uno tiene suerte y los cometas se alinean, llega la oportunidad de recrear lo que un día fue mágico para tus carnes, aunque sólo sea por unos minutos, pero suficientes para el corazón de cualquiera. Yo hoy cuento el caso, a sabiendas que ciertas confesiones puedan convertirse en fantasmas del pasado en algún instante, pero os debo justificación a mi dejadez de principio de semana…

Y es que echo de menos aquellos veranos de bicicleta y chucherías en la puerta de Raúl. Añoro la época de los pantalones cortos y sandalias gastadas de tanto caminar por esa calle vacía hasta que la llenábamos de nuestras carcajadas. Recuerdo con cariño y aprecio las largas charlas inocentes de niños que empezaban a vivir y se conformaban con acompañarse bajo un manto de estrellas hasta altas horas de la madrugada. Aún siento esa brisa tiznada de buenos presagios en medio de la oscuridad, o ese repicar lejano del campanario del otro lado del pueblo. Jamás olvidaré los juegos ni las caras, los hermosos gestos ni las miradas…

Intento desde hace mucho esquivar en mi camino ese bello escenario, tan distinto ahora, pero que guarda la misma esencia melancólica de entonces, cuando esa calle fue testigo de nuestros pasos. Y debo confesarles, pues para eso sirve la dichosa terapia, que el pasado Sábado, después de muchas risas y alguna cerveza, no pude evitar volver al mismo lugar de antaño, a sentarme en silencio, dedicar una mirada al cielo y responder con una lágrima a todos los recuerdos que el aroma de esa acera traía de nuevo a mis sentidos… Y allí, sólo, dí gracias por aquello que vivimos y amamos…

Es por eso que me costó volver a escribir esta semana, pues no se me quita de la cabeza la tristeza por un tiempo pasado, mejor o peor, no sé, pero tan humano, tan cercano… que nubla mis mejores historias, por más que junte cuidadas y estudiadas letras, por más que empuñe mi pluma para versos nacidos en esos días en los que morías cuando llegabas a casa y descubrías que todo, a no ser que alguien parase el tiempo, iba a convertirse en un maravilloso y eterno sueño, como así ha terminado siendo…

miércoles 8 de julio de 2009

Redenciones a destiempo...

Estoy ante la televisión en esta tarde veraniega observando las muestras de cariño al mítico Rey del Pop, tan criticado por sus extravagancias relacionadas con su vida privada. Y uno cae en la cuenta de la inmunidad de la que gozan los verdaderos genios que han pisado la humanidad, y se me viene a la cabeza la historia de Chaplin, de quien se decía que no tenía ni un sólo amigo por su mal carácter, o su matrimonio más que sospechoso con una niña de 17 años cuando él contaba 54 primaveras…

O el excelso Dalí, que se levantaba de la cama cada mañana preguntándose qué genial obra saldría de sus propias manos en ese día, haciendo gala de un egocentrismo fuera de lo común, además de reconocer un exacerbado odio a los mediocres que le rodeaban… Por no hablar de Shakespeare, que ordenó de puño y letra el asesinato de su rival literario Marlowe, según rumores bastante contrastados. O el mismo Einstein, misógino sin remedio, que terminó por decir en una conferencia que una mujer jamás tendría la inteligencia de un hombre, ante la incredulidad y enfado de toda su audiencia. Ya ven, excentricidades que hicieron correr ríos de tinta y que hoy son referencias olvidadas a pie de página, sin más...

Son muchos los casos de genios que llevan una vida desordenada y desesperante. Quizás exista un gen determinante de todo eso, un maldito cromosoma que especifique que las grandes obras de éste universo las ejecuten personas incomprendidas para el prójimo en su misma época, siendo el tiempo el único antídoto para dejar de lado prejuicios y envidias y así poder disfrutarlas como es debido...

Por eso hoy me anima comprobar cómo los humanos de a pie, esos que no vemos más allá de lo que observan nuestros ojos, de cuando en cuando y si no caemos en la abnegación, llegamos a atisbar, aunque muy de lejos, el brillo de una obra que no merece ser saboreada por paladares acostumbrados a morder el polvo de lo cotidiano. Y es que menos es nada…

Mis respetos a los que viven abrazado al arte y mueren en soledad, como parece el caso. Los años y el olvido terminarán por darle la razón, no me cabe la menor duda, porque las verdaderas redenciones siempre llegan, para los genios como él, a destiempo, mas no habrá nadie ya para pedir disculpas, pero es que ya sabemos, amigo, como se las gastan en este cruel infierno...

martes 7 de julio de 2009

Ere que Ere... y yo en medio... Ando despistado de pluma y de ganas de contar nada..

lunes 6 de julio de 2009

Los Lunes tengo por costumbre amargarme un poco. Hoy seguiré con el hábito...

viernes 3 de julio de 2009

Fin de semana.... sobran las palabras...

jueves 2 de julio de 2009

Voten con B de burro...

Siga usted levantándose temprano un domingo cada cuatro años para votar al que mejor le cae, seguro de sí mismo de haber cumplido con su deber para con la sociedad. Así, elecciones tras elecciones, con la conciencia muy tranquila pero con los ojos cerrados a lo que le rodea, que eso se nos da muy bien a la plebe...

Hoy tuve el honor de recibir un correo de una anónima lectora de mis letras que dice encontrar cada mañana un abrigo a su desesperación con las cuatro palabras que dispongo en este apartado espacio personal. Me habla de su vida, de su ingrata existencia, como se refiere ella misma en su correo. Se trata de una muchacha que trabaja en una tienda de ropa, echando más horas que un reloj doblando camisetas a treinta y cinco euros el jornal, mañana y tarde, para que no le quede tiempo para pensar en lo maldito que es su día a día. Tuvo que dejar los estudios para aportar dinero en casa, siempre pasando con lo justo, con unos padres pensionistas incapaces de sostener pagos e intereses, y todo por el derecho a tener una vivienda medio digna. No ahondaré en los detalles, que son muchos y funestos, pero sí quiero servir hoy de voz de quien no la tiene porque no le dejan, de aquellos que, en su indefensión, se agarran con desespero a la esperanza de un futuro diferente, aún con visos de ser prácticamente imposible salir de un hoyo cada vez más profundo...

Y qué quieren que les diga, si es que da igual el político. Si es raro el día que no salen casos de infames corruptelas y desfalcos a la carta. Y sólo saben hacer marear el verbo y aliñarlo con sonrisas para parecer inocente de todo, embutidos en esos trajes carísimos vigilados de cerca por su estupenda escolta y su séquito de talibanes dándo la razón en todo a lo que el jefe diga…

Y ahí la tienes a ella, harta de madrugones y de orgullo tragado, cumpliendo en cada pago con sumisa pulcritud, sin tener ni para un vestidito estampado para el verano. Y vienen a decirle, encima, que no cumple su deber ciudadano de dar su apoyo en forma de voto a cuatro soplagaitas mentirosos horteras y desagradecidos que la olvidarán en cuanto salgan sus nombres en las listas de quien puede meter la mano en la caja, dando la espalda a la pobre mujer que les vende el traje bien escamondado para lucirlo en suntuosas recepciones de Estado…

Tenemos lo que votamos, tenemos lo que nos merecemos, y es que, además de cornudos, apaleados, y, sobre todo, engañados, pero sólo hasta que queramos…

miércoles 1 de julio de 2009

Nos quedan los Indios...

En éstas noches veraniegas en las que la brisa se mezcla con el silencio, si tiene usted suerte y el insomnio le acompaña, podrá disfrutar de alguna de esas películas del oeste americano protagonizadas por grandes del cine de otra época. Anoche me tocó a mí, y sin comerlo ni beberlo me ví envuelto entre tiros y orgullo. Proyectaban “La Diligencia”, de John Wayne, película antiquísima pero no por ello menos buena. Imaginen el cotarro. Indios y vaqueros dándose jeroma a base de bien y sin ningún miramiento. Ya saben, el típico sheriff con cara de pistolero, el prófugo, el jugador de cartas, el banquero, la dama, la puta, el borrachín de turno y el gordinflón que hace de hombre bueno. Poco más, aparte de unos Apaches cabreados que cabalgaban como locos por aquellos arenales. Y muchas balas sin motivo. Que si el banquero me ha mirado mal, que si el borrachín se pasa de vueltas, que si la dama es mía y sólo mía… Todo tiros y Jerónimo tocando los huevos de cuando en cuando con sus amiguetes del gatillo flojo. Un descontrol, pensé en un primer momento. Ahí no hay quien monte una familia ni con Zapatero subvencionando alquileres. Pero nada más lejos de la realidad, o quizás nada más cerca, y es que al final, y perdonen que les reviente la peli, pero tiempo han tenido de sobra para verla, tras mucho gallito pistolita en mano y algún que otro desaire en plena calle, termina la historia con unos cuantos matariles y un solo tío en pié que camina a sus anchas lamentándose de su oscuro y ruín pasado…Hay cosas que no cambian, pensé, los mismos banqueros hijos de la grandísima, tanto sheriff sin placa venido a menos, bastantes putas, alguna que otra dama y borrachuzos para llenar cien trenes, por no hablar de los delincuentes malandrines que siguen campando a su antojo…. Y todos toditos, ojito al dato, mantenidos por el mismo, el gordinflón bueno que paga las facturas, echando 11 horas en la grúa, madrugando cuando la demás chusma duerme la mona, inconsciente de que, cuando se empiecen a repartir las balas, la primera viene con un dibujo de su gaznate en la espoleta… Así que lo único que queda es que aparezcan de forma inesperada los indios y llenen de flechas las tabernas del condado, y si puede ser, en hora punta, aunque cualquier hora es punta por estos lares. Ah, además no se olviden de avisarles que eso de las plumas ya no se lleva, no vaya a ser que Jerónimo y sus secuaces salgan espantados de algún garito de esos donde ni John Wayne tiene cojones a ponerse chulo, y encima tengamos que cargar con Caballo Loco en la sobremesa… Y es que en éste tiempo querría yo ver a esa pobre gente...

martes 30 de junio de 2009

Gustavo en su placita...

Malos tiempos para la lírica, como diría la canción. A mi vuelta del trabajo suelo venir cada día siguiendo un itinerario distinto, quizás por aquello de escapar de una rutina agobiante que me atrapa desde hace mucho. Ayer, aprovechando que la ola de calor amaina, decidí venir por los jardines de Maria Luisa, escenario sin quererlo de turistas despistados que lanzan fotos por doquier sin saber muy bien el terreno que andan pisando ni su historia. El paseo era agradable, no tenía ni prisa ni hambre, y me dejé llevar por tanto sosiego, sentándome en un banco que daba a una de esas estatuas roídas que recorren el parque. El sonido del agua al caer en la piedra y mi cansancio hizo el resto. Cerré los ojos, dejé la mente en blanco y ocurrió lo inevitable, quedando mansamente dormido con la cabeza apoyada sobre mi brazo, hipnotizado por tan bello paraje, con dos patos en cortejo testigos de mi rendición a Morfeo. No sé precisar si fueron segundos o minutos. El que me conoce sabe bien de sobra de mi afición a la dormidera en cualquier situación, pero les puedo contar lo que soñé, a riesgo de que suelten la carcajada. En mi sueño se acercaba un hombre de mediana edad a mi banco, con mucho misterio, y me miraba con la lágrima saltada, sin decir nada, sin responder ante mi consuelo. No recuerdo su cara, no me dijo una palabra. Sólo se sentó, primero sonrió, después asomó la lágrima, apretó mi hombro, volvió a sonreir, y se perdió entre los jardines de flores vivas sin echar la vista atrás. Desperté abrumado, como esas veces que no distingues sueño de realidad, sobre todo cuando quedas traspuesto en lugares diferentes a los habituales. Miré al frente, a la vieja estatua roída, postrada ante mí de espaldas, y sentí de repente la divina curiosidad de saber de quien se trataba. Era Bécquer, sonriente, pintor de amores y batallas, tan vital como virtuoso de las letras, tan humano como sencillo. Un escalofrío se apoderó de mí. Quedé ante él, muy quieto, paralizado ante tanta nobleza y tanta historia verdadera, rememorando todos sus valores apasionados que no eran de éste universo. Es por eso que Dios quiso llevárselo aún siendo joven, es por eso que quiso visitarme en sueños y dedicarme un gesto, allí, en su pequeño apartado olvidado, en ese mundo perfecto donde se mezclan naturaleza y soledad para darle un sentido mágico a las palabras... Permita usted, poeta, que hoy dignifique mi placita con prosa humilde. Le pido, en su infinito, velar por mi inspiración y mi pluma. Yo, si le parece, prometo no dejar de visitarle de cuando en cuando y mientras pueda…

lunes 29 de junio de 2009

Estoy realmente agotado. Ha sido un año duro... y a la vez fructífero...

viernes 26 de junio de 2009

Invencibles...

No hay mayor delito que dejar un cuadro inacabado. Faltaba el pequeño, faltaba su fuerza, ahí va mi canto a su digna raza…
Escribe su leyenda con tinta bañada en nobleza. Tiñe de disciplina cada vista que dedica al frente. Jamás agacha su mirada, tampoco la alza hacia el cielo, pues hay almas que saben apreciar la belleza de los momentos cercanos sin decorados inútiles. Camina gritando los valores plenos de cualquier existencia, con ademán seguro, como los guerreros de antes, fieles únicamente a la espada y a su estirpe, pero limpios del pecado de quien juega a la mentira. Conoce el idioma de la franqueza, apretando el puño contra el injusto, portando la bandera de valores únicos que queman en las manos de prójimos que le guardan envidia eterna. Frunce el ceño ante la indiferencia, clava sus ojos negros sobre la pereza. Olvida lo imposible para abrazar lo que cree verdadero, las supremas leyes de la naturaleza, esas que postulan en silencio, con el lenguaje de los grandes sabios que dicen sin decir nada. Su honor existe en el infinito, en tierras de navegantes sumidos en océanos por simples corazonadas. Donde otros abandonaron él vigila el horizonte convencido de su hazaña, tan seguro de sus sentidos como el latir de un corazón que retumba en los muros bajo los que reside el hastío, despertando intenciones, animando al más sufrido lamento…
Logra seducir adjetivos olvidados, coraje, fuerza, garra, carácter, tan marginados en nuestro tiempo, tan vivos en su dicha. Dibuja una sonrisa sincera sólo cuando su alma llora de carcajada, mas expresa sin expresar, dignificando el gesto mil veces esclavo de trances vacíos en otras fauces, tan maltratado por otros yelmos en cientos de guerras perdidas, rescatando lo puro de lo humano...
Advierte el miedo en el cobarde, enemigo de la impaciencia, no se derrite ante lo inesperado. Pasos de plomo para un mundo que hace resbalar al más valiente, pero consciente de sí mismo, como el lobo que persigue siendo perseguido, demostrando espíritu indomable, presagio de su honorable apellido... Hoy quise que tuvieras unas letras dedicadas de tu hermano, sangre de tu misma sangre, tan diferentes los dos, tú fuego, yo aire, y a la vez iguales, tu pundonor, mi orgullo, pero, tan invencibles si navegamos juntos en ésta ciénaga de vida... que ni te lo imaginas…

Feliz cumpleaños

jueves 25 de junio de 2009

El amigo de los niños...

El pasado fin de semana nos dejó Vicente Ferrer, quizás uno de los ejemplos más perfectos de vida dedicada a los demás que he tenido oportunidad de leer. Hablar de su paso por éste mundo es adentrarse en una idílica aventura con lo humano imposible de traducir en pocas líneas por mi pluma, que se queda pequeña ante tan magnífico sueño hecho realidad. Un hombre que luchó en la guerra sin dar un solo tiro, en el bando equivocado, ingresando en la Compañía de Jesús al poco de dejar las armas. Desde Barcelona viajó como misionero a la India, donde sus métodos no terminaron de gustar y acabó siendo expulsado de la Orden para iniciar su camino en solitario. En 1969 puso en marcha una organización no gubernamental que provocó la mayor transformación que se recuerda en aquel país dejado de la mano de Dios. Encontró agua donde no la había, llenó de pozos auténticos pedregales sin posibilidades, dio de comer a miles, millones de niños, construyó hospitales en ciénagas abandonadas, y un sin fin de obras incontables que dan buena fé de su amor a a la mismísima condición humana. Y tanto milagro le hizo merecedor de cientos de premios y de llegar a estar incluso nominado al Nobel de la Paz, pero era lo de menos. Vivió sumido en la esperanza de que algún día no quedaría nadie con hambre en éste planeta. Y así nos dejó, como los santos, en silencio. Hoy yace en la ladera de su montaña preferida, allí en la India, pero permanece en lo más profundo de millones de almas que hacen de su recuerdo una manera de comportarse en la vida. Un milagro reencarnado, en unas pocas líneas, humildes, como su gesto... descanse en paz...

miércoles 24 de junio de 2009

San Juan, la mejor noche del año...

martes 23 de junio de 2009

Sudokus y Horóscopos...

Se me atraganta el café y la tostada. Tengo por buena costumbre leer la prensa mientras desayuno. Mi compadre Antonio siempre me tiene preparado algún periódico para echar el rato cuando él no puede regalarme alguna de sus anécdotas. Un día es el ABC, otro El Mundo, muy de vez en cuando El País, que es el más solicitado entre tanto trabajador de primera hora. Pero da igual, cualquiera que hojee, termina haciéndome amargo cada sorbo de taza, con todos esos pingüinos destartalados soltando falacias por la boca, mientras otros muchos talibanes de llevar por casa aplauden cada movimiento de su líder como si fuera la vida en ello. Nuestro querido país, a base de bien, ha caído indefectiblemente en el ridículo, y sólo sabemos mirar para otro lado. Para Italia, por ejemplo, donde el cacique Silvio hace de las suyas de forma impune. Y olvidamos que aquí los tenemos iguales o peores, pero más disimuladitos, y sobre todo en nuestra santa tierra.
Habitamos en la finca del enchufe, donde si eres presidente de la Junta y tu hija necesita una subvención, se la das sin preguntas, y aquí paz y después gloria. Poseemos el dudoso honor de ser la región europea que soporta más paro, que se dice pronto. Convivimos puerta con puerta con gentuza que tiene catorce pisos repartidos por todas las playas de la zona, y todos vacíos, encareciendo el alquiler de quienes verdaderamente lo necesitan. El único lugar del mundo donde el pillaje no sólo está permitido, sino que está bien visto, porque, dicen, es de gente espabilada. Un país que se desmorona entre banderas y las bombas de unos cuantos, sin que nadie haga nada, porque todo lo compensa el partido del sábado o la barbacoa en el campo del domingo. Y todo ésto, para colmo de masocas, me lo tengo que zampar junto con una tostada que cada día sabe a menos. Es por eso que, últimamente, cuando Antonio se acerca con el periódico, paso directamente a la última página, donde ponen la programación, que allí sé que no mienten, y al menos saco algo en claro, aunque a veces ni en eso dicen la verdad los malditos, y me cambian de hora Redes, mi programa favorito, cogiéndome un berrinche de mil pares en medio de la madrugada… Así que sólo me vienen quedando los sudokus y el horóscopo, o decirle a Antonio que se meta el periódico por donde le quepa, fastidiando, como la vida misma, al que menos culpa tiene…

lunes 22 de junio de 2009

Regalitos por encargo...

Qué gracia me hacen los ganaderos de España cuando tiran para Madrid con sus animalillos, por medio de la Castelllana, reivindicando lo suyo. Pero no sólo pasa allí. Aquí en Sevilla también los tenemos, pero más sufriditos…
No sé si lo han terminado de notar, pero el verano ha hecho acto de presencia y se dispone a darnos buenas bofetadas durante un tiempo. Uno anda acostumbrado a tanto tortazo, por lo que la sarna será menos, aún sin ser con gusto, aunque no quiero ni pensar cómo estará la gran mayoría de la población de ésta ciudad, con tanta piel de borreguito. Y es que supongo que habrán oído lo de la manifestación la semana pasada, donde cuarenta mil almas borreguiles se echaron a la calle para proclamar unidos por la mala gestión de su club, el Betis. Me da que pensar, desde luego, el calor que deben estar viviendo los pobrecitos, con tanta lana, bajo éste Sol de justicia que abrasa las ideas de cualquiera. Les compadezco, a todos, al pastor y al rebaño, al perro y al cacique…
Señores, me da vergüenza vivir en una ciudad que se jacta de defender los sentimientos futboleros pero que ni se plantea salir a gritar frente al Ayuntamiento por el paro, el más alto de la historia, por los sueldos precarios, por el precio de los alimentos básicos, no sé, tantas cosas por las que protestar y nadie que ni se lo proponga, y eso que allí había desde abogados hasta artistas, pasando por trabajadores de a pie. Vamos, todo cristo…
Por eso digo que, tanto borrego en grupo, por el centro de ésta ciudad bañada en falacia, ofrece al turista un paisaje pueril, sólo semejante a las imágenes que cada año nos muestran de Madrid, con todo bicho viviente en Gran Vía, defendiendo no sé qué del Paro Agrario, minucias sin importancia mientras tu equipo juegue en primera para ir a verlo los domingos. Manda huevos.
Y dicen que la profesión de pastor tiende a desaparecer, mentira!. Aquí nos sobran borreguitos que cuidar, o, si prefiere, adoptar. Haga usted una buena obra y regale algo original a su señora en éstos días de verano. También mandamos por encargo…

viernes 19 de junio de 2009

Nuestra guerra...

Hoy le toca a usted merecer mi homenaje. Éstas letras huérfanas de dueño bordarán de oro su estirpe si da un paso atrás en el orgullo y ofrece una mano a la vida. Les propongo batirse en duelo contra la pereza de navegar a la deriva por un mundo que sólo conoce mareas que arriban a playas vacías de significado. Haced de vuestro nombre ejemplo, de vuestros pasos huellas imborrables. Gritad lo auténtico, lo más sagrado. Mirad siempre a los ojos, convencidos de fé, rebosantes de pulcra actitud. Hundamos nuestra daga de la lealtad sobre corazones indignos que juegan con las buenas intenciones del caminante. Sin piedad, llevando en cada golpe la historia de la ignominia grabada a fuego, por tantos siglos de desacato al honor y a la libertad. Por vuestros antepasados…
Que sufran los injustos, los osados. Maldecid con saña al que manda y roba, al que ríe mientras engaña. A todo aquel que no llegue más allá de donde alcanza su mirada. Humillemos con descaro al iluso vendedor de miedos y reproches, de sonrisas que suenan huecas y lamentos a destiempo. Nuestra bandera, el amor. La pluma como metralla insondable que destroce enemigos forjados de las sobras, indefensos ante tanto argumento magnífico. Por vuestros hijos…
Prometo, palabra, no desistir en el desempeño. Juro, por mi gesto, hacer la guerra a la desidia que una vez me acompañó, inundando de fantasmas mi siniestra guarida. Clavaré con pasión mi lanza en el centro de todo aquel que ose limitar los pasos de luces abrazadas a lo humilde. Mi batalla, que es la vuestra, cantará victoria, no dudeis. Nuestra lucha, que haré mía, clamará cientos de homenajes sinceros, humanos, no desistáis. Así será, por mi espada, afilada, por vuestra alma, poderosa, por nuestra memoria, verdadera...

jueves 18 de junio de 2009

Formas de pedir...

Éste calor ingobernable cercena cualquier atisbo de buena intención. Pero en medio del desierto siempre encuentras algún oasis olvidado, les diré... Si por algo se conoce ésta ciudad es por dar cobijo a buscavidas que aparcan coches y pobres almas que acuden a la triquiñuela para llevarse un poco de pan y vino a la boca. Están desde los que camuflan enfermedades mentales hasta los que esconden un panorama vital siniestro por culpa de un alcoholismo mortal, desde los que no cuentan muchas primaveras hasta los adultos que parecen ancianos por tanto despropósito de vida, ennegrecidos de tanta calle y tanto mal comer.
Pero, como en todo, la dignidad habita si se quiere, y llevo semanas dando de bruces con el mejor ejemplo de los que conocen el antiguo oficio de pedir. Es una mujer, gitana, de buenas maneras y fina pose. Lleva consigo un ramo de rosas y unas cuantas ramitas de romero, impregnando de buen aroma el lugar donde entra. La mujer se acerca, educada, con amplia sonrisa, sin malos gestos ni exigencias, dominando la pausa y el decoro, mirando a los ojos, como los buenos. La primera vez que la tuve al lado hice el ademán típico, negando propina por nada, tan acostumbrado a enganchados de mala gaita que abusan de su condición callejera. Pero ésta vez era diferente. La observé, tras mi pudor, acercándose con idéntica naturalidad a la siguiente mesa. La misma sonrisa, sincera, distintas palabras, simpáticas, pero con hermoso timbre, medido. Fue cuando hice por llamarla y le solté lo que vale un café. Sus ojos brillaron, mis esquemas temblaron. Me cogió la mano, cerró los ojos, apreté mi corazón, quede quieto, quizás inquieto, y clausuró el mágico momento con un guiño dedicado y el deseo de una vida plena. Y vale la pena, desde luego que la vale, por un huérfano euro, comprender en un sólo segundo la diferencia entre pedir o exigir, entre mirar u observar. El darse cuenta de tanto prejuicio que convive con uno, de la suerte que tenemos por nacer en la cuna que nacimos. Compensa, sin duda, por un único euro, sentir la bondad de alguien que conoce la calle y cree posible el milagro del cambio a base de pequeños gestos altruistas. Y, para colmo, sin ser de los que nadan en supersticiones, ocurre que, desde que la gitana apretó mi puño, casualidad o no, todo sigue su curso, que no es poco, cayendo la balanza de mi lado cuando lo vengo necesitando... Formas de pedir, regalando, y todo por una estúpida moneda olvidada. Ya les digo si merece la pena….

miércoles 17 de junio de 2009

Tic tac, tic tac, un día menos para el ansiado tsunami....

martes 16 de junio de 2009

Reencarnaciones...

La suerte existe, desde luego que existe. Y si no me creen pongan uno de esos documentales sobre naturaleza de la sobremesa y tendrán la respuesta ante tanta pregunta existencial. Por ejemplo, están las gacelas, pobres animales a rayas que andan en grupos por los pedregales, indefensos ante el ataque de cualquier depredador mientras los compis de pasto observan la caza como la vaca mira al tren. Están los buitres, a la espera de la carroña que sobra de tan maltrecho manjar. Las ratas, bichos con mala suerte, porque da la casualidad que hay un pájaro que ve a kilómetros de altura, con lo que salir a buscarse la vida se hace cuanto menos peligroso. Algún que otro mono ameniza el cotarro con sus monadas, pero tampoco creo muy cómodo eso de vivir todo el día colgado. No me olvido de las liebres, listas que no veas, y rápidas, muy rápidas, pero escapando todo el rato del enemigo, lo cual debe cansar bastante. Y no nombraré muchos más porque daría para tres libros la cantidad de bichejos que hacen el Agosto a costa de otros menos agraciados. Igualito panorama, pensé, que en nuestro mundo, donde unos corren delante y otros detrás, sin saber muy bien a dónde vamos...
¿Reconocen esa selva señores?. Alimañas de todos los colores, estilos y linaje. Leones, tigres, elefantes, lobos, hipopótamos, cocodrilos, iguanas… multitud de animalitos, cada uno con lo suyo, bajo un Sol de justicia, buscándose la vida como Dios le dejan. Y pobre del que cojee o le entre un resfriado, ese la tiene clara. Porque otra cosa no, pero cabrones no faltan sobre éste cruel escenario…
Pues eso, que más vale tener suerte en medio de la sabana, no vaya a ser que eso de la reencarnación exista y nos toque huir a cada rato delante de medio belen viviente. Aunque ya puestos, entre tanto animal, prefiero reencarnarme en una mosca, una bien gorda, de esas que no haya cristo que la pille y coma poco. Y así posarme en los huevos de todos los animales de mierda que acechan al que corre menos, al más débil…
Así que, a todo esto, elija animal para el resto de sus días en nuestra selva, que aún está a tiempo, pero tenga en cuenta que la música de la mosca cojonera puede hacerle la existencia bieeen jodidaaa, y después no valen excusas y segundas oportunidades. Avisados quedan…

lunes 15 de junio de 2009

Hoy van a perdonarme... Lunes lunero, de calor, exámenes y sueño, mucho sueño...

viernes 12 de junio de 2009

Fin de semana.... para quien pueda disfrutarlo...

jueves 11 de junio de 2009

Ejemplos e imposibles...


Recorrer camino, amigo, no es sólo andarlo y llegar. Mirar no consiste en poner la vista en algo. El beso no parte de los labios sino del alma. La juventud no se olvida con las arrugas ni el día acaba cuando empieza la noche. Sé de flores que nunca mueren y conozco mares que insisten en conquistar playas en silencio que susurran poesía…
He temblado por milagros que suceden y no terminan. He tocado el verso del asceta y sentido el tacto de la Luna en mil madrugadas. He visitado la guarida de lo verdadero y he visto llorar estrellas sobre praderas vírgenes de pecado...
Así pues, no me diga usted que existe el imposible, no me convenza a fuerza de estar seguro, que sé, bien de sobra, de amores que perviven en infinitos y hogares hechos de la nada, honrando el espíritu mas puro de dos jóvenes que nunca morirán de viejo porque nacen cada mañana y gritan vida a cada paso, regalando paraísos a éste cruel infierno, demostrando corazón ante un mundo injusto, deudor impune de tan excelso ejemplo, y bello, tan bello...

miércoles 10 de junio de 2009

Conciertos a eso de las doce...

Tengo una cita cada noche, a eso de las doce, cuando la ciudad duerme y brota mi mirada al amplio horizonte que puedo divisar desde mi aposento. Una cita que da sentido a un día sin sustancia, al menos un ratito cada noche…
Y es que el calor y la desidia crecen bajo éstas cuatro paredes que suenan huecas, con un silencio únicamente roto por algún pájaro que posa en mi ventanal a observar un paisaje de edificios sin alma que habitan bajo estrellas hermanas de la Luna. La soledad no descansa, a veces me envenena, a veces me resucita, pero permanece, y ello la dignifica, pero de cuando en cuando suceden pequeños milagros que iluminan los pocos gestos amables de mis fauces…
Durante todo el año, cada madrugada, en su espesura, he sido testigo mudo de los acordes sublimes de una guitarra española que era acariciada por dedos anónimos para mi estampa pero reconocibles para cada uno de mis sentidos. A eso de las doce, cuando las brujas surcan el cielo, asomo al deleite musical de alguien que ni sospecha que cada noche toca para hacer volar mis mejores versos en prosa. Debe ser algún estudiante de música, de esas almas incomprendidas que suspiran por cinco cuerdas y un silencio, artistas que regalan obras al aire sin saber que siempre hay alguien dispuesto a admirar su arte…
Es entonces, a eso de la medianoche, cuando ocurre el pequeño milagro. Cuando sus notas saludan mi perfil asomado a la vieja cornisa y empiezan a lucir letras de mis manos, otorgándome sin saber instantes mágicos que no se olvidan durante el día y que renacen cuando cae la oscuridad. Unos minutos que enamoran, mientras espero que la inspiración cruce mi puerta solitaria…
Procuro cada madrugada no faltar a mi cita de nuestra guitarra anónima, hasta que alguno de los dos falte, porque así lo quiera el destino, y la magia desaparezca de un ventanal gastado por el paso del tiempo, pero divino escenario, sin saberlo, del mejor de los conciertos dedicados al viento…

martes 9 de junio de 2009

Todo lo que merecemos...

Mucho que contar en pocas líneas. Desde unos resultados electorales que confirman el sentimiento generalizado de repulsa hacia los políticos, hasta las duras imágenes de trozos de avión sumergidos en el océano. El paro, con ese vago espejismo traducido en números que da la época estival cada año. Todas las empresas y sus EREs particulares, los accidentes de tráfico que sesgan las vidas en un solo minuto, no sé, imágenes que se nos muestran como rabiosa actualidad pero que olvidamos al cambiar de canal.
Desde ésta apartada senda de lo humano, me permito el lujo de dejar a un lado todas aquellas historias que la caja tonta vomita en nuestros salones cuando tenemos el gazpacho recorriendo el gaznate. No quiero habitar entre cadáveres andantes que no ven más allá de lo que reconoce su mirada, y todo por culpa de unos cuantos ricachones sin escrúpulos que determinan las leyes del bien y el mal, eligiendo las noticias que el españolito de a pie tiene que tragarse en la sobremesa. Me niego a pensar que la vida consiste en eso, en tener que dar las gracias de manera constante porque un tío enchaquetado y de falsa sonrisa nos dice que hay gente que anda más jodida. Eso ya lo sé, maldito. Lo que no sé es qué hace usted para remediar toda la metralla que me presenta, aunque no quiero ni imaginarlo, porque estoy bien seguro que usted olvida tanta miseria cuando saca un extracto de su cuenta corriente, que de corriente tendrá poco, y comprobará que le han ingresado esa paga extra manchada de la sangre, sudor y muchas lágrimas derramadas por todos esos desgraciados anónimos que se asoman a la pantalla durante el almuerzo para escucharle decir que la cosa está muy mala y que toca apretarse y no viajar demasiado, no vaya a ser que palmemos. Cambien de canal amigos, que los mismos que nos muestran tanta mierda son los primeros que venden a su madre por un mendrugo de pan y unas cuantas tortas, las mismas que se dieron para trepar por esa columnata humana de envidias y avaricia que llena el cotarro periodístico de éste miserable país. Y es que tenemos los informativos, los políticos y los aviones que nos merecemos, pero coma usted tranquilo ésta vez, buen ciudadano, que no le amarguen el filete, que quizás sea lo único de verdad que pueda llevarse a la boca en éste, nuestro tiempo…

viernes 5 de junio de 2009

Soledad, mi escudera...

Tengo una amiga de la que nunca hablo, ni guapa ni fea, tímida, aunque se sabe de su presencia cuando inunda una habitación con su aroma. Les quiero presentar la luz de mis insomnios, igual la reconocen...
Me acompaña en mis noches peregrinas de letras y espacios, de silencios y miradas. Conoce mis gestos y mi furia, jamás delata enfado. Amante silenciosa en la penumbra. Quise odiarla, quise amarla, como esas relaciones imposibles donde nadie gana menos el transcurrir de los momentos. Me ha visto llorar desconsolado y reir a carcajada, frunciendo el ceño ante la injusticia y revolcar mi espalda en nuestro lecho. Sabe de mis males y mis lamentos, intuye verdades y mentiras, mas nunca opina, aunque su silencio sobra para responderle a mi alma. La he acariciado y maltratado, la he humillado hasta hundirla en el olvido, pero nunca pidió más que hacer compaña en la realidad siniestra que me absorbe en la madrugada, cuando enmudece el mundo y las estrellas se suceden…
La soledad es mi fiel hidalgo cuando todos duermen y mis dedos cantan al amor y a la guerra. La soledad, prisionera, es quien me acompaña y me mata. Tanto daño me hizo, y, sin embargo, le debo tanto… que vendo mi sino a quien pudiera traérmela un sólo segundo, y así poder besarla…

jueves 4 de junio de 2009

Al final de la barra...

El mundo es simple. Están los buenos y los malos. Están los jueces, los policías, el Papa y sus sacerdotes, los hospitales, los del seguro, los abogados,y perdonen que me ponga a enumerar pero es que no quiero dejarme detrás ningún hombre de bien, en fin, los guardias civiles, los políticos, el defensor del pueblo, los sindicatos, los funcionarios de las Conserjerías, los orientadores de instituto, los profesores de religión… No hace falta decir que entre tanto lirio habita alguna ortiga, pero permitan que generalice, al menos hoy. Con la venia, prosigo… Jóvenes empresarios, vigilantes de la playa, oficiales del Ejército, el Rey, los gerentes de las Industrias que dan trabajo, los críticos de cine, los vendedores de loterías, el tendero de la calle Urbión, el vecino del quinto, mi jefe, mi ex jefe, profesores de facultad y de instituto, psiquiatras, psicólogos de rastrillo, y no sigo, que voy a vomitar el pollo al pil pil que me he zampado hace un rato…
Si creían que éstos eran los buenos, van listos. Vivimos bajo una mentira acordada por unos cuantos, donde otros tantos, muchos más si cabe, viven indefensos, sorteando obstáculos a veces insalvables, con el alma cada vez más deshilachada de tanto oportunista que aprovecha el cargo para hacer a su antojo barbaridades de campeonato. Es por eso que hoy vale generalizar, porque me parece aún más grave un chufla que se sienta tras una mesa de responsabilidad, que mil descamisados haciendo el cafre tras la barra de un bar. El peligroso es el que, llevando la chapa de un cargo medio notable, se comporta como el descamisado del bareto, aunque también he visto al final de una barra verdaderos caballeros, llevando con fina dignidad los pisotones de infames mamelucos que guían su destino…
Con esos me quedo, con los sacos de arena donde el que manda se desahoga. A los demás… Culpables hasta que no demuestren lo contrario, por creérselo…

miércoles 3 de junio de 2009

Y los días pasan, inertes...

martes 2 de junio de 2009

Miren para el cielo no vaya a ser que les caiga un avión en la cabeza...

lunes 1 de junio de 2009

Tsunamis esperados

Dicen que nadie es profeta en su tierra, y yo hago esfuerzos de sobra para dejar de serlo. Y es que se me atraganta el puchero cuando cada año por estas fechas me ponen las imágenes del “camino” del Rocio, con miles de fieles en alboroto sobrellevando la media tajá, jurando y perjurando por la Virgen y la juerga. ¿Quien dijo que era imposible casar agua y aceite? Se equivocaban… He visto llorar ante la Reja de la Ermita cubata en mano. He visto hombres hechos y derechos perder la dignidad por cuatro bailes y unas risas. Si señores, como los talibanes de Afganistan, pero con alcohol de por medio, con lo que la mezcla raya lo explosivo. Y lo peor de todo, compañeros, es que cuando buscas explicación a tanta tragedia humana solo saben decirte… -Pues no vayas tu… y tan panchos… Que uno piensa, ni devocion ni ostias. Si mañana se aparece la Virgen en medio del camino y pide que acabe el farlopeo para rezar por las almas de los infieles, le dicen que rece su puta madre, que todavía quedan dos dias de fiesta, y venden su corazon antes que perderlo con tontunas. Pero hay Dios, y es justo, y cuando más colosal sea el jolgorio, un año de éstos, el ansiado tsunami decidirá entre devotos de la fé y devotos del mamoneo, y arrastrará consigo carros, carretas y peinetas, hasta quedar desparramados en las laderas de los Pirineos. Me perdonarán los lugareños de la zona montañosa. Y es que puestos a hacer burradas, vamos a hacerlas bien. Dignidad por favor, o, por lo menos, disimulen…

viernes 29 de mayo de 2009

Ríndase o muera....

Me tengo que morder la lengua, por mi integridad y mi honor. Pero es que algunas veces se envenena uno tanto que olvida las buenas palabras y sólo desea echarse a la cara a uno de esos hijos de puta sin alma que sobrevive de las migajas del honorable y partirle la crisma, dos veces si es posible. Tanta leche con lo políticamente correcto y toda la pesca, tanta idiotez bien vista, tanto mediocre venido a más me está haciendo rebelde contra todo, amable con pocos y creyente de uno mismo, y eso me entristece, porque todos los ejemplos de verdad, aquellos últimos signos para la esperanza, viven acogotados por animales sin escrúpulos pero con mucho poder, el que da carecer de valores y seguir adelante. Hoy no daré nombres, ni para bien ni para mal, hoy no ensalzaré ningún héroe anónimo ni tampoco desterraré alimañas indeseables. Hoy sólo clamaré mi aviso contra quien deje de lado a las buenas personas que habitan con miedo por su simple condición educada. Es ésta mi declaracion formal de guerra contra quien ose reventar buenas intenciones a mi alrededor. Mi ejército se hará poderoso ante quien desdeña la derrota, y es que tienen por qué temer, pues no hay mayor peligro que el enfrentarse a hombres y mujeres que guardan corazones voluntariosos, gente que no tiene mucho que perder y una vida digna por ganar. Nos veremos en el campo de batalla indigno enemigo, no cesaré hasta hundir mi daga en su estómago, no lo dude, y la bandera de la bondad ondeará impasible ...
A los demás, buen fin de semana y mis disculpas por hacer de la terapia de hoy un canto a la guerra...

jueves 28 de mayo de 2009

El Barcelona gana la Copa de Europa, la liga, la Copa del Rey, el Recreativo baja a Segunda, el Madrid no juega un carajo, los precios suben, los sueldos bajan, los parados se amontonan, los políticos se rebaquean, los ricos abusan, los espabilaos sobreviven... hay pocos motivos para darle a la tecla. Por eso, doctor, le pido terapia de urgencia para mañana... si tiene usted un hueco....

miércoles 27 de mayo de 2009

Segundas oportunidades....

Me pasó hace unos meses en una entrevista. Entraba por la puerta un hombre mayor, de los de antes, de pelo cano y manos gruesas. Apretó fuerte mi mano y me dedicó una sonrisa sincera. Pidió permiso para sentarse y dispuso su curriculum sobre mi mesa, seguro de sí mismo pero sin perder de vista su humildad. No estoy acostumbrado a tanto protocolo. Suelo entrevistar chavales sin muchos recursos, guapitas de cara que se quedan en eso tras dos palabras, pero de cuando en cuando sucede que viene a pedir trabajo alguien diferente. En éste caso, más que una entrevista fue una charla entre amigos. Nuestro amigo me contó que perdió a su mujer culpa del cáncer, que sus hijos lo habían repudiado, que había tocado fondo. Estuvo en la cárcel por robo, motivado por un alcoholismo galopante que le hacía perder el norte. Me contaba con los ojos llorosos que años de rehabilitación le habían curado,y ya no sentía la necesidad de echar un trago. Desde entonces se veía buscando trabajo por todos lados, pero a éste astillero retirado, hasta en los albañiles le ponían pegas. Desde que abrazó la libertad, nadie quiso arriesgar y darle una mísera oportunidad. Demasiados huecos en su curriculum, me decía, convirtiendo la vida en un infierno inesperado, teniendo que compartir piso con estudiantes y repartir publicidad entre los coches, allí donde acaba la dignidad para un señor de esa edad...
Sólo me bastó hacerle una pregunta para contratarlo. ¿Por qué cree usted que debo contratarlo?. A lo que respondió... -Porque no sé hacer casi nada, y cuando me preguntan algo que no sé no me lo invento, pero les puedo asegurar que soy capaz de aprender todo lo que haga falta para que mi trabajo merezca la pena.Prometo poner todo el corazón...-
Hoy día es un referente en su departamento, lleva grupos de diez personas y los prepara para ser ganadores en lo que hacen, a su imagen y semejanza, y no desfallece...
Hace unos días me volvió a dar las gracias, sin saber el buen hombre, que las gracias se las debo yo a él, por convertirse en un ejemplo de los buenos en mi particular cuaderno de bitácora, donde guardo con celo las últimas señales de nobleza, superación y esperanza que asoman a mi puerta, muy de vez en cuando, pero suficientes para seguir creyendo....

martes 26 de mayo de 2009

Exprime la vida...

El único pecado imperdonable es no vivir, entregarse a una muerte anticipada mientras la sangre corre aún por nuestras venas... Porque vivir no es sólo estar en la vida. Vivir es participar en la fiesta, actuar, ser protagonista. Elegir un papel, interpretarlo con autenticidad y convencimiento. Vivir es ser y conocer. Saber por propia experiencia qué es el amor, a qué saben los besos, qué se siente cuando se llega al éxtasis, a la cumbre del placer. Qué se pierde cuando un amor se olvida. Vivir es saber, en carnes, qué es la pasión y qué se siente cuando nos atrapa, qué ocurre cuando un amigo nos pone la mano en el hombro, qué sucede en el momento de una despedida, cuando tropezamos y tenemos que levantarnos y volver a la lucha. Vivir es estar vivo y parecerlo, saltar cada mañana de la cama como si todo fuera nuevo, como si fuese el primer dia, aprovechar cada momento, como el ultimo, porque el instante que se va no vuelve. No dejes que nadie te niegue el derecho a vivir, mientras tu cuerpo aguante, exprime la vida...

lunes 25 de mayo de 2009

Que fusilen los Lunes, es mi último aviso...

viernes 22 de mayo de 2009

Despedir a la juventud...

Sabe el viento que te fuiste sin esperar redenciones. Sabe mi alma de errores y de oraciones porque vuelvas. Te encontré una noche de Otoño, tras nubes de dudas y de espanto. Te perdí por dar la espalda a la realidad de un mundo de mentira, mas no será hoy el día que te cuente zancadillas y tesoros perdidos, hoy quiero regalarte recuerdos y amables letras que hagan nacer sonrisas en tu bello rostro...
Deslizas tu fina estela entre paredes de algodón que despiertan al rozarle tu aroma divino, engañas al destino con sabores dulces que paladearon dioses sin memoria. Te ví con tu sonrisa eterna abrazando corazones desvalidos, sin orgullo ni prejuicio, como el aire, que no distingue cuando rodea. Agarraste bien fuerte la bandera de lo sincero en guerras perdidas y batallas cruentas, sóla, sin misterio, recia ante un presente lleno de trampas y desengaño. Y venciste, serena, porque tu fuerza radica en tu constancia, en una belleza que alumbra tinieblas y pereza.
Desafina el horizonte si asomas tu estampa ante cielos que no merecen utopías tan cercanas. Rompe el silencio más ambiguo tu sonrisa de otro mundo, nos regalas el día en la madrugada, la noche mágica en el día, y no haces sino embotar la existencia más insulsa con una brizna de tus gestos...
No distingo luces de soles, nieves de otoños, desde que te alejaste de mis pasos no me conozco y me pierdo. Desde que nos olvidamos culpo mi dicha y mis letras por perder en el camino tantas primaveras que ya nunca vendrán a cruzarse con mi conciencia roída y deshilachada, como mis carnes, que necesitan de tus caricias tanto como la Luna del cielo, como las estrellas de oscuridades...
Y ya nunca podré tenerte como quise, pero puedo reencontrarme contigo en el recuerdo, puedo rozarte en sueños, como antaño, cuando aún dormida, te besaba en la frente y te susurraba secretos de amores que se fueron y promesas que se olvidaron, mas cuando despierto llega el invierno y muero, y ya sólo vivo en infiernos, para recordarte, querida juventud, y echarte de menos. Desde aquí me despido de vos, traicionera, hermosa...

A los demás, hasta el Lunes...

jueves 21 de mayo de 2009

Justos en Sodoma...

No me fascinan los niños. Quizás por pensar que ya no guardan la genialidad en estado virgen, sucia de toda la contaminación que llevan a cabo padres, profesores de escuela, televisión y series de mediodía, por no hablar de revistas superpops y nintendos de ese y de aquel…
Con tanta sobreestimulación a éstos pequeños hombrecillos y mujercillas, hemos asesinado de un plumazo la posibilidad de que el genio persista. Ya no se aburren, no crean, sólo relajan la mente ante un mando a distancia o un mando de la play, que da lo mismo. No se cuidan los artistas en potencia, se pretende encorsetar, desde la Educación, un estilo de comportamiento que hace la vida más cómoda a profesores y padres, pero que olvida en un rincón la posibilidad de crear nuevos mundos, ya sea plasmado en un relato o en una pintura abstracta. Por no hablar de la crueldad de los semejantes en el recreo, capaces de hundir al más pintado por conseguir la simple risa del compi de pupitre, hiriendo de muerte las ganas de expresar nada. La ley del más fuerte, ya saben…
Pero hay señales aisladas de esperanza. Venía camino de casa, detrás de una abuela con su nieto, a paso lento, como andan las abuelas. El niño, que no contaría más de 9 primaveras, atendía cada palabra de la anciana con auténtica admiración, sonriendo humilde ante cualquier chascarrillo, mirando por sus pasos, adelantándose en cada cruce, como dios manda. Casualmente, la mujer vivía en mi edificio, y fue cuando pude ser testigo del pequeño milagro. La señora se dirigió al niño, allí, delante de mis narices, y le preguntó… -¿Cómo te llamas hijo?. –Luis, señora…-, respondió. –Pues muchas gracias Luis, te agradezco que me ayudaras a cruzar tanta carretera hasta llegar a casa… Y fue cuando nuestro pequeño héroe, de aspecto desaliñado, dijo frescamente… -Nada que agradecer señora! Si de todas formas me iban a poner falta en clase por llegar tarde!... Y allí separaron sus caminos…
Quedé perplejo, estuve por acercarme a la escuela del chaval y romper una lanza por él ante la profesora inconsciente que llamaría la atención del muchacho por llegar con retraso, pero ya había doblado la esquina corriendo el zagal…
Excepciones por las que me parto un brazo si hace falta, porque estamos faltos de gestos sin esperar nada a cambio, y son ellos, esos pequeños genios, los que un día pueden salvar éste corral de la mediocridad y la desidia en la que nadamos, si les dejamos… Y es que, como dicen, siempre hay algún justo en Sodoma…y eso me anima...

miércoles 20 de mayo de 2009

Hoy no escribo, hoy sólo leo...

martes 19 de mayo de 2009

Gente especial...

Me lo contaba Ana, mi compañera de fatigas académicas, con los ojos humedecidos, mientras se acababa el café que acostumbra a saborear antes de entrar en clase. Ana siempre fue un alma comprometida, de esas personas que nunca son del todo felices si alguien cercano anda jodido. Los que la conocen saben de su altruismo, a veces enfermizo. “…Pon la mano de vez en cuando…”, le digo para sacarle un gesto amable en su rostro castigado. Ana viene trabajando desde hace un tiempo en un colegio de niños deficientes mentales, les ayuda a conocerse y expresarse en una labor que requiere paciencia de santo y destreza de orfebre, virtudes que rebosan en nuestra protagonista. Me decía que estuvo el fin de semana en los Campeonatos Andaluces de Atletismo para niños “Especiales”, palabra que desterraría del diccionario humano sin dudarlo. Tocaba la final de los cien metros, diez personitas ilusionadas se preparaban para la salida, conscientes de que en las gradas animaban familiares orgullosos de cada uno de ellos. Querían ganar, desde luego, quizás por el simple hecho de reverdecer la sonrisa de unos padres felices de ver su hijo levantando los brazos. Pero iba a ser aún mejor…
Comenzó la carrera, todos salieron disparados como pudieron, menos uno, un chaval de aspecto frágil que al poco de dar unas zancadas tropezó con sus propias zapatillas y cayó al piso, empezando a gemir desconsolado.
No pasó un solo segundo, los demás miraron hacia atrás, se detuvieron y regresaron, todos… Le ayudaron a levantarse y caminaron juntos hacia la meta, rodeando al chico que segundos antes estaba en el suelo. Dice Ana que el público, en pie, rompió a aplaudir mientras las lágrimas asomaban en los ojos de todos y cada uno de los que asistieron a tal milagro. Y uno piensa, y no es en balde, si los “especiales” somos todos los demás, hijos de un Dios distinto que olvidó tatuar el gen de la nobleza en nuestras carnes, pero que roció de osadía ignorante nuestro espíritu. Y ahora, bien ponderado lector, explíqueme usted, si no le importa, quíen tiene el retraso, si el que tiende la mano al desvalido que llora desconsolado, o el que vende al vecino por dos barras de pan y una onza de manteca colorá, como su vergüenza…

lunes 18 de mayo de 2009

Y qué quieren que les diga, si es Lunes y Benedetti ha dejado de existir...

viernes 15 de mayo de 2009

Testamento...

...Ahora que mi luz se apaga, es de justos jurar testamento y quedar en paz con los que me amaron. Y es que he visto pasar los años jugando a ser querido. Quiso el viento que mi sombra la persiguieran corazones dispuestos a regalar cariño a cambio de la nada. Esquivé mis pasos buscando nuevos mundos, conocí campos fértiles en libertad, tumbé mi lomo sobre espesas praderas mientras el Sol se hacía pulcro en la mañana. Ví amaneceres en soledad, abrazando el pecado, gritando al aire toda la fuerza que respiraba, celoso de cada instante. He saludado la noche, correteando tras amores furtivos de verano que hacían olvidar casa y oficio, bebiendo tragos de existencia que me abandonaban a la vuelta de la esquina, parando el tiempo. He disfrutado de manjares exquisitos, engañando la lógica de un mundo que pone fronteras a todas las cosas que parecen divinas, dando la razón a quienes defienden que no vivimos para ir lamentando ilusiones inacabadas…
En el olvido destierro los sufrimientos. Maldigo los viajes que se hacían eternos, días enteros entre cuatro paredes frías y alguna visita inesperada. Jamás derramé tanta lágrima como cuando me ví perdido, culpándome a cada paso de un momento de furia que me hizo perder de vista lo más sagrado. Doy gracias al destino por hacerme ejemplo de las casualidades que casi nunca suceden. Aún tiemblo al recordar aquellos ojos castigados por tenerme lejos, pero que renacían de vida por aparecer de nuevo bajo sus miradas, cumpliendo los deseos más profundos de almas en plena inocencia…
Y tras tanta idílica aventura, aquí echado observando el infinito, pienso sin pensar en todas las vidas que disfruté, todo el afecto, y sólo acierto a sonreír en la madrugada por haberse cumplido la excepción en mis carnes ya oxidadas. Debo ser noble y terminar mi caminar con la dignidad que merece mi estirpe, pues ni de lejos podía imaginar en aquella granja, en medio del monte, tan lejos de mi futura morada, que iba a abrazar cada segundo con el desempeño que lo hice, sintiendo como mío el orgullo de un apellido. Y ya, torpe en mis pasos, espero a mi última estación, el Cielo de los animales, pues tengo un relato que contarles a los que hace años partieron sin mi suerte, el de un chucho que tomó forma de hijo, el de un pastor que sintió como un hermano, la historia de un perro aventurero que recordará por siempre una familia que aún suspira por que resista al menos otro invierno a su lado…

Por siempre vuestro, Goku…

jueves 14 de mayo de 2009

Casi Viernes Santo... mañana terapia

miércoles 13 de mayo de 2009

Orgullo pirata...

En ésta travesía allén de los mares que venimos surcando diviso corsarios que persiguen nuestro rumbo. La bruma acecha una nave roída por un navegar en aguas turbulentas que hacen golpear la proa con trozos de otros barcos batidos en corso. Y como almirante debo decirles, honorable tripulación, que no cesaremos en el combate que semanas llevamos intercediendo contra bucaneros de mala estirpe y oleajes que hacen el capricho de Neptuno. Y no asusten queridos compañeros, conozco bien las cartas, el viento nos acoge y nos guía hacia islas donde la lucidez sea el manto que adorne su conciencia. Y no hay mayor tesoro, pues pervive en la eternidad de los corazones de quienes llegan a conocer tal virtud. No caigan en capricho de dioses que sonríen al verle desanimado, olviden la fatiga de las últimas batallas que han hecho daño las ganas de avistar tierra firme. A pesar de los pesares, nuestra vela mayor riza el cielo apuntando nuestra dicha, mientras nuestra leyenda hace, cada vez más, enmudecer aquellos que osan desafiar nuestros cañones cuando la bandera de la esperanza asoma en sus horizontes. Saben de su suerte, no hay rezos que ahoguen toda la vitalidad que encarnamos, os lo juro...
El botín que nos espera se llama Justicia, y será entonces cuando la memoria de los tiempos no desdeñe lo imposible porque saben de la historia de unos marineros ciegos que se echaron a la mar con el corazón bebido en coraje para medir la espada con quien no merece clemencia. Pervivirá nuestro ejemplo, daremos la espalda al mediocre que amarra su barca en puertos donde nunca ocurre nada, rindiendo pleitesía a los mismos patrones de siempre, esos que no tienen a bien mirarles a los ojos pero que no dudan en husmear en bolsillos maltrechos antes de que suba la marea...
Tiene usted, amigo y amiga de a bordo, la posibilidad de hacer de su existencia un milagro, y es que hay peores castigos que la muerte, si no pregunten al que vive escondido muerto de miedo por amenazas que suenan vacías. Tengo la respuesta a tanta guerra, tan fácil como no dudar un solo segundo de sí mismos, tan noble y verdadero como defender valores que no salen en los mapas, pero que serán, si queremos, santo y seña en nuestro particular cuaderno de bitácora. Luchad!... Y que tiemblen al pensarnos compañeros!!!...

martes 12 de mayo de 2009

El rey de los cabritos

Lo tiene usted crudo, bien crudo. En el mejor de los casos ha caído usted en una red llamada Sistema del cual nadie puede salir a menos que venga con parte de defunción bajo el brazo. Es sencillo, consiste en dedicar media vida a un trabajo que le explota y disgusta para poder llevar las cuatro migas de pan a casa y repartirlas a la prole. Es lo que le queda, semanas grises envueltas en depresiones vespertinas y prisas que enloquecen al más tranquilo, quizás una siesta seguida de un sentimiento de vacío y una cena rica en grasas que engorde su tripa y su desesperanza. Y al catre de nuevo…
En su corta existencia usted, en su triste rutina, tendrá que lidiar quiera o no con almas oxidadas que no ven más allá de su gaznate, cachos de carne con ojos que mueven el culo sólo por uno mismo sin saber que con cada paso van perdiendo credibilidad, si es que alguna vez la tuvieron. Los reconocerás fácil, defienden lo que creen que es suyo a grito pelado, pisan por encima del débil, se ríen de la honradez y la dignidad, valores, piensan, de mentira…
Pero aunque consiga usted aislarse de tanto mediocre y crear un ecosistema medio aceptable donde posar sus nalgas, lo sigue llevando jodido. Hipotecas impagables, políticos que manejan a su antojo, bancos que juegan con su dinero, e incontables ingredientes de una vida que no sé quien rayos se la cree. Y cuidadito con salirse del tiesto, ojo con cargarse de un golpe quien le asalta por la calle o no dar paso al animal que viene por el carril izquierdo haciendo luces, porque entonces sí que la lleva clara. Ni la ley ni quien la lleva a cabo le asiste, por muchos impuestos que pague religiosamente.
Así que visto como está el patio mejor hacer la mochila y tirar al monte a vivir con las cabras, que por lo menos no piden más de lo que te dan y escuchan atentamente la cantidad de barbaridades que se te pasan por la cabeza un día cualquiera. Así que no se extrañen si me ven vestido de pastorcito, podrán decir sin miedo que soy el rey de los cabritos, preferible a pernoctar entre cabrones sin alma que le buscan la ruina a uno y se descojonan del pastor, del perro y la madre que los parió. Y es que si al menos dieran lana…

lunes 11 de mayo de 2009

Lunes, basta con decir eso...

viernes 8 de mayo de 2009

Viernes santo, y mucha calor... disfruten lo que puedan..

jueves 7 de mayo de 2009

Semos idiotas....

Vivimos en un país gobernado por analfabetos que son votados por analfabetos. Ya podamos ponernos de bruces o estudiar excepciones, da lo mismo, se pongan como se pongan. La democracia posibilita que unos cuantos bodoques con labia y mucha avaricia camuflada se apoltronen en asientos bien mullidos por los fajos dinerarios que el poder lleva consigo, faciendo a su antojo nuestro destino. Para darse cuenta sólo hace falta escucharlos y comprobar que éste tipo de alimañas carece de cultura histórica ni de valores, por mucho que adornen su discurso de buenos gestos y moralejas venidas a cuento. No irá a pensar usted que la gripe porcina es la única epidemia que inunda nuestras calles…
Y después estamos los demás, analfabetos desde la cuna, proscritos a dejar la piel en un trabajo que nos agota para, encima, dar gracias por tener salud y dos días libres a la semana, para el que los tenga, claro. Sencillas almas en pena por un horario que anula la vena artística para el que la tuviera, con la mirada fija en la pantalla de un ordenador durante horas en el mejor de los casos, si no bregando en el campo cogiendo aceitunas por 7 euros la hora bajo un Sol que cercena las ganas de nada. Gente que va y viene gastando los pocos duros que ahorran entre tanta hipoteca e impuestos sin sentido para que la clase política mueva el culo en coches blindados y rieguen su gaznate con el mejor de los vinos un mediodía cualquiera. Me siento analfabeto por ser gobernado por gentuza que proclama la paz y la alianza de las civilizaciones pero que no dudan un segundo en vender armas a la Israel genocida si trae a cuenta, con las misma naturalidad que manda ayudas a los palestinos masacrados, limosna bien pagada por el españolito de a pie. Analfabeto por formar parte de una sociedad donde cabe el “todo vale”, pero que no escatima en afilar cuchillos contra el que piensa diferente sobre algunas tradiciones, dando de lado la esencia pura de esa libertad de mentira que con tanta facilidad se echan a la boca. Y es que, amigos, sé que mi retahila no sirve de mucho, quizás para añadir veneno a mi caminar por este pedregal de existencia, pero permitirá usted que, siendo ésta mi terapia, desahogue de cuando en cuando mi espíritu, harto de creerse las mentiras de unos y los golpes en el pecho de otros…
Y al final uno llega a la conclusión, si es que llega, de que casi mejor no pensar mucho, no vaya a ser que después venga Hacienda reclamando las neuronas que hemos utilizado de sobra, así que ya sabe, haga como que es idiota, como viene haciendo, que igual hasta desgrava y le da para invitar a unas cervecitas a su jefe...

miércoles 6 de mayo de 2009

La tortilla de Iñaki...

No soy de tragarme telediarios en la sobremesa. Sólo hace falta echar un vistazo para darse cuenta que el timo de la estampita sigue dando resultado, por mucha chaqueta que vista el repeinado de turno que asome a la pantalla a la hora del vino. “Buenas tardes…”, dicen con sonrisa interesante, porque otra cosa no, pero educaos... Y prosiguen, “… Doscientos muertos en Filipinas por un terremoto…”, mientras el realizador enchufa las imágenes de niños destripados bajo un muro de piedra o una embarazada con su hijo en el tejado de la casa pidiendo auxilio a la desesperada… Y ni se inmuta el maniquí encorbatado. Pasan a la siguiente noticia, más cercana, pensada para que una vez calentito con lo de los fiambres desparramados preste usted atención al cotarro. “…Zapatero dice que lo peor de la crisis está por llegar…”, y te quedas embobado mientras la corruptela política entra carpeta en mano en el Congreso a media mañana. En ésta no se paran mucho, de hecho a veces pienso que las imágenes son antiguas, de otro tiempo, si total, siempre son los mismos…
Pero espere, si aún mantiene usted su hocico pegado a la pantalla de la caja tonta para entonces, podrá ver usted como se las apaña Iñaki Cantamañani con la sartén mientras le da la vuelta a la tortilla y la adorna con dos ramitas de laurel a los lados, ya saben, ese “toque personal” a éste plato maravilloso al alcance de todos los bolsillos, y es que últimamente no hay telediario que no saque a un tío preparando postres o manduca a precio de costo, que manía más imbecil…
Sacúdase las babas que no está bonito, pasamos a los deportes, la parte más importante del programa, que para eso destinan 25 minutos de reloj a contar cómo se saca un moco Guti o la historia del típico “panderetas” que no falta cada domingo a la cita con el equipo de sus colores… patético. Si es eso lo que entienden como noticias deportivas…
Ahí acaba el chanchullo, suena la música, salen las letras de los cuatro soplagaitas que se reparten el pasteleo diario, y digo bien, cuatro, porque no van sacar los nombres de los 15 becarios y 17 reporteros que tienen trabajando como negreros para tener por delante un guión medio digno. Se apagan las luces y se intuye al engominado hablando con el de deportes sabe Dios de qué… Que muchas veces pienso, mira, le estará diciendo lo mal que está el servicio últimamente en el Restaurante del Ritz, porque no se me ocurre que estén debatiendo sobre las ayudas sociales a los filipinos tras el terremoto, ni de cómo se las va a aviar el parado de turno, ni siquiera del panderetas o del moco de Guti, aunque ésto último es más probable que les interese. Que bien se lo montan los tíos, ahí siguen con la farsa día tras día señores, y mientras yo, cuchara en mano, tragando todo lo que me echen delante de las narices y sintiéndome mal por ser un mileurista privilegiado que no merece la vida que tiene tal y como me han contado ésta gentuza que está el mundo… manda huevos la tortilla del Iñaki y la madre que les parió oiga… manda huevos...

martes 5 de mayo de 2009

Hoy tienen permiso para pasar a otra cosa....

lunes 4 de mayo de 2009

2 años de terapia...

Dicen que las estadísticas plasman con objetividad la importancia de ciertas cosas. En estos dos años de terapia que hemos cumplido hemos superado las expectativas iniciales con creces. Lo que comenzó una tarde calurosa de Mayo como un grito desde el negro fondo en el que me hallaba, se ha convertido en un lugar de encuentro de unos cuantos amigos, anónimos o no, que nos reunimos al calor de unas letras y buena música para evadirnos al menos unos minutos cada día. Datos que aquella tarde se hacían impensables. 350 artículos, 15 mil viistas, días de más de 100 visitas únicas, relatos de hasta 33 comentarios... fríos datos que son insuficientes para captar las sensaciones que tanto para mucha gente como para mí hemos experimentado. Y muchos momentos, desde las risas con mi compadre Antonio a las críticas más descarnadas. Los relatos de la madre, del perro, el día que amanecí borroso, los homenajes que escribí, los que están por escribirse, mi navegar pirata, los chascarrillos de mi infancia y hasta pequeñas colaboraciones de mi hermana, mis padres, Raúl... haciendo de éste espacio una entrañable orilla que guardais en vuestros corazones porque sentís que también os pertenece. 2 años, apenas un suspiro, lo mejor está por llegar... Gracias de verdad.

viernes 1 de mayo de 2009

Pura poesía...

Quise explicarle lo que dicen, lo que piensan, aspiro a escribir letras que signifiquen, mas temo hundir mi prosa en lodos olvidados, pero prefiero arriesgar a vivir en la mentira de quien no lo intenta, a sabiendas que no sabré poner música a tanta poesía reencarnada…
Y es que dicen sin saber que la belleza vive en lo efímero. Piensan sin decir que el amor se atraganta tarde o temprano. Susurran en silencio el idilio del infierno con días que se parecen. Obvian que tras la puerta de sus secretos existe un alma que no descansa para que sonrías a carcajada. Olvidan lo más sagrado del universo…
Pero yo conozco un lugar donde residen todas las virtudes en una armonía que engaña a lo breve, he paseado bajo un cielo azul que saluda al niño que descubre horizontes difíciles de enfrentar. He dado la mano al altruismo y en mi puño ha dejado rosas que no marchitan pues visten de olores agradables una brusca existencia. Y me han dicho al oído palabras de ánimo que se repiten en mi mente para no bajar la guardia, y yo, ciego en muchos momentos, no pude sino actuar como el Dios de mis actos acertaba a darme en consejo. Y no fracasaba nunca...
No sé explicarle, gentil ciudadano, verdades que nazcan de mi cosecha, pues no son mías, no sé hacer crecer ilusiones que no se me hayan regalado, perdone usted el plagio de sentimientos, no vienen siendo originales, pero tenga a bien recibirlos en sus brazos y dar ejemplo al que destierra lo que nunca debió.
Vuelva a perdonar mi entresijo de frases, que no pretende clamar otra cosa que una mujer que le dio la vida y que lo sigue mimando como el primer día, a pesar del transcurrir de los años. Y permitirá que le pida, buen hombre, que hoy al menos, gire su alma a sus mismos orígenes, allí donde nunca dejaron de esperarle con los brazos abiertos y el corazón encogido… y vendrá a caer en la cuenta que ni la belleza es efímera ni el amor se desvanece con el tiempo, y que al paraíso se llega de la mano de una madre que no aparta la mirada de sus pasos, por más que se empeñe el viento…
Todos los valores que abrazo, todas las cartas de amor que escribo, toda mi ciencia y mi altruismo se lo debo a ella, madre, bella y excelsa madre. Y sin embargo, a pesar de no poder quitármela de la cabeza, no sé ponerle letra a tanta poesía en movimiento, mas quizás valga una mirada y el lamento de no tenerla cerca…


Feliz Dia de la Madre, feliz fin de semana

miércoles 29 de abril de 2009

Ya no es lo que era...

Mi compadre Antonio traía ésta mañana una resaca de las buenas. Con su media sonrisa y sus ojos enrojecidos por la manzanilla del día anterior me ha puesto la tostada y el café y se ha sentado conmigo con su habitual chascarrillo que me hace lucir la primera sonrisa del día. "la feria ya no es la que era...", me dice con aire melancólico. A lo que respondo con mi ironía de primera hora... "-No Antonio, la misma feria, los mismos borrachos y las mismas ganas de trabajar mientras otros van de vuelta de la juerga...". Sonríe y asiente con la cabeza mientras absorbe su café negro, con esas manos enormes y curtidas, y se queda mirando a la puerta, donde asoman niñas en plena pubertad buscando taxi para ir a dormir la mona. Y me dice con su fino desparpajo... "-No había mujé en mi época que se fuera a casa sola y con el Sol en to lo alto...", y tras un breve carraspeo, prosigue,"...-O se iba con la madre a medianoche o con un buen mozo que la acompañara al amanecer...". Me quedo mirándole y le digo..."Y de quien es la culpa Antonio?..". Vuelve a carraspear y me contesta con gracia, "...la culpa es de mi mujé niño, de mi mujé, que me lleva a medianoche a casa...". Ahí le ven, todo un artista detrás de la barra de un bar olvidado, pero buena gente... no saben ustedes cuánto...

martes 28 de abril de 2009

Feria

Perdonen la desgana. Un fin de semana con familia y amigos para el tiempo del que más y el que menos. En Sevilla ya se ha encendido el alumbrado de la Feria otro año más, presagio de lo que nunca cambia. Tocan buenos momentos y carcajadas entre amigos para los que den sentido agradable a la fiesta, pero también borracheras y enfados a destiempo para los que no conocen el lenguaje de la dignidad. Disfruten en esta semana con moderación, sin excesos, den un sentido uniforme y puro a éstos momentos que son oasis entre tantas semanas repetidas de rutina y trabajo. Sean fieles a sí mismo y bailen hasta la extenuación, pero lleven a casa el buen hacer consigo...
Por lo demás, se acercan ya los dos años de blog y no sé cómo agradecer tantas palabras de ánimo que me dedicais, anónimamente o no. Me da fuerzas para continuar una terapia que parece más vuestra que mía, y eso me enorgullece. Prometo no faltar a mi cita cada semana, mientras no me falle la cabeza...
Decía el poeta que no hay mejor recompensa a unas letras que una sonrisa que acompañe a tus palabras, más que mil aplausos, más que mil dineros... y estaba en lo cierto. Muchas gracias por vuestras sonrisas y vuestro respeto...

viernes 24 de abril de 2009

Buen fin de semana compañeros, esta semana no tengo más que decir...

jueves 23 de abril de 2009

Heroes de nuestro tiempo

Ahora que los sindicatos salen a la calle para luchar por condiciones de trabajo infames, alzando la protesta contra sueldos indignos y horarios insufribles, ahora que suenan con fuerza los clarines de una época convulsa e injusta, quiero más que nunca ser la voz de los que no la tienen, de aquellos que son olvidados en el anonimato y el desamparo. Conozco una profesión que no sabe de días libres tirados en el sofá viendo el partido del domingo, gente que vive bajo un Sol asfixiante que abrasa las carnes para por la noche sufrir el frío más cruel que existe, en plena interperie. No se molestan si el jefe humilla sus ancestros, sonríen ante el extraño de costumbres diferentes y tienden la mano al que no tiene nada que ofrecer, aquel que en nuestras calles sería ignorado. Luchan hasta la extenuación bajo tormentas de arena que ciegan verdades, desandan caminos infértiles donde la muerte acecha en cada paso, saben bien de sobra que sus compañeros esperan de su persona el máximo rigor, pues una mirada en falso cercenaría ilusiones incontables y futuros más que honrados, y ya sólo eso les compromete... Les hablo de héroes que lamentan con lágrimas la soledad, poniendo toda la fé en unas letras para los suyos al acabar el día, algunas palabras que recojan la esencia de quien de verdad echa de menos a sus seres queridos en la distancia. Hombres y mujeres que mueren por el compañero de fatigas, por sus ideas, por un mundo que les utiliza para chistes fáciles y manifestaciones efímeras que mutilan el respeto por lo que hacen. Su divisa es el honor, gesto que se extraña en nuestro tiempo. Han visto guerras y eso les hace más humanos, mas cuando vuelven de tan lejos reciben el cariño de los que les quieren, y poco aplausos, pues saben que el peor de los pecados es la ignorancia de quien no alza la vista ni quiere, del que no ve más allá de sus narices y su bolsillo, de aquellos que no miran a los ojos porque no se ven ni a sí mismo.…
Teneis mi aprecio y mi estima, militares que luchais por una patria que queda lejos, aquellas unidades destinadas en suelo extranjero, campamentos destacados en lugares perdidos donde el hombre olvidó al hombre. Permitidme ser voz y voto, brindo por vuestra alma, hermanos, podeis estar orgullosos de una lucha que pocos comprenden y muchos olvidan, la bandera que defiendas viene siendo lo de menos...Hoy quise adornar mi humilde morada de frases que os distinguiese, a cambio recibid mi espada sumisa de las sensaciones que dan sentido a la existencia y ponedla al servicio del justo cielo que os ilumina, prometo por mi estirpe batirme en duelo con quien no tiene a bien recordaros, juro por mi pluma hacer la guerra a quien deteste vuestra memoria. Gritaré ésta, mi oda, por el héroe que regresó, no lo duden, pero también por mis amigos huérfanos que aún suspiran por un padre que ya nunca volverá a casa…

miércoles 22 de abril de 2009

Los días van pasando y la semana avanza como si nada. Tengo que contarles varias historias de aquí al fin de semana, espero sacar tiempo donde no lo hay y escribir unas letras para quedar en paz conmigo mismo y con el mundo. El cansancio de la rutina me supera, aunque he aprendido a vivir con ello.

martes 21 de abril de 2009

Perdonarán ustedes que mi pluma descanse en este día soleado.

lunes 20 de abril de 2009

Guillotinas a estrenar.

Otro Lunes que guillotina atisbos de humanidad. Curioso invento por cierto… La guillotina sirvió en la Francia de los Reyes apoltronados para decapitar gente viviendo del cuento. El pueblo se levantó en armas contra duques, condes y demás títulos de mala gaita con el propósito de hacer una sociedad más justa, donde la cuna tuviera importancia pero no fuera decisiva en los designios del personal. Y en esas que salieron a la calle nuestros vecinos gabachos con el mosquetón y la espada hartos de impuestos abusivos para financiar las caprichosas bacanales de la Corte y las guerras en lugares perdidos y rebanaron el gaznate de todo lo que oliera a monarquía y enchufismo. Y lucharon con el rostro afilado ante el poder establecido, ante las barbas acomodadas de quienes atosigaban sin rubor. Y vencieron, vaya si vencieron… El resultado, una nueva sociedad, un sitio algo más habitable, con unas leyes cercanas a la lógica y a la ciencia, aunque, si bien es verdad, con la lacra inherente a todo gobierno manejado por manos humanoides, pero menos, quizás, en apariencia. Y no será tan mala cuando aún hoy se sienten orgullosos, aunque entiendo que de burros con querencia está lleno el universo. Una época lúcida y agradecida, con aportaciones que cayeron en saco roto. Para que se hagan una mínima idea, hoy nos regimos por un Código Civil a imagen y semejanza del que, en su día, escribió de puño y letra un tal Napoleón, hace doscientos años, que ya ha llovido. Una lástima que no redactara un artículo que obligara a pasar por el guillotín a todo bicho viviente que olvide que la dignidad no se compra con dinero y que destruir libertades es de cobardes, pero no pierdo la esperanza de pensar que una sociedad más justa es posible, aunque me parecería más probable si en cada plaza del pueblo se instalara una guillotina a estrenar por quienes hacen méritos de sobra para perder la cabeza…

viernes 17 de abril de 2009

Vayan en paz. Hay veces que no merece la pena hace esffuerzos, otras veces sí...

jueves 16 de abril de 2009

Te lo dije mi niña!

Si algo abunda en España son los personajes, extraños o entrañables, para todos los gustos. Algunos parecen sabios y otros rozan la locura, pululan por las ciudades con aire decidido, no dudan jamás de estar en lo cierto, signo de que han perdido la chaveta, pero a veces te sorprenden por un gesto o unas palabras que quedan marcadas para que el tiempo les de la razón, si bien el destino, para entonces, les habrá olvidado, pero para eso tengo mis letras, para que vivan en la memoria infinita de quien tenga a bien leer su historia…
Había una mujer mayor en Santa Cruz, donde viví mis años adolescentes, de aspecto frágil. La recuerdo con falda larga y zapatos negros de tacón. Bien vestida, humilde pero digna, con gafas culo de botella y algo encorvada. Pateaba la ciudad de arriba a abajo. Lo mismo te la encontrabas en el autobús que en el supermercado, igual en un parque dando de comer a los palomos que comprando tela para hacerse un pañuelo. Curiosamente portaba siempre un paraguas, hiciera el día que hiciera. Ya sabrán ustedes del buen tiempo de las Islas Afotunadas, allí donde el Sol es lo habitual ya sea primavera verano o invierno. Pues bien, ésta entrañable mujer se hizo famosa entre los vecinos de la ciudad por su simpatía, alegrando la espera de una cola o el trayecto en autobús con sus historias bien contadas y cargadas de moralejas. Y claro, a poco que la gente cogía confianza le preguntaban por el paraguas que llevaba en la mano con un Sol de justicia asomando por el ventanal sin visos de cambio. Y ella, respondiendo como si de la primera vez se tratase, contaba la historia de un día soleado que salió a la calle y le sorprendió una tormenta de aúpa lejos de su casa, empapándose hasta el corbejón, y desde aquel día, decía, ni se le ocurría salir sin él, ya hiciera el mejor de los días de verano, no se fiaba un pelo, vamos. Imaginen las risas allí donde contaba la anécdota, gente en bermudas haciendo trasbordo para ir a la playa y la anciana con una mano llevando mil bolsas de la compra y en la otra su paraguas, no fuera a mojarse las canas…
Me acordé de ella cuando ésta mañana en la cola de la fruta una mujer le preguntaba al tendero que quién se iba a imaginar ésta crisis que había hecho que su marido agotara el paro en tiempos de bonanza laboral y ahora que se le termina la subvención no encontrara trabajo en los albañiles. Pues a la anciana del paraguas, sabia entre los sabios, ésta tormenta no le habría pillado desprevenida, y le diría a la señora con su salero canario, te lo dije mi niña!!!, y tendría que darle la razón, tan a destiempo...

miércoles 15 de abril de 2009

Pepe el de las bolas...

Hagamos ciencia. Si algo he hecho en mis años de carrera han sido experimentos con cobayas en los que una palanquita surtía de condumio al bicho en función de lo que quisiéramos reforzar, según el comportamiento que nos interesara hacer aprender al animal, por raro que pareciese. Y mientras divagaba se me ocurrió el ejemplo. imagine usted que metemos diez ratoncitos en una caja donde la susodicha palanca diera la bolita de queso si, y sólo si, 1 de ellos, llamémosle Pepe, le da por empujarla, cogiéndola al vuelo. Los demás, por mucho que hicieran, no obtendrían recompensa, y así durante horas. Pregúntese qué es lo que pasaría cuando el hambre hiciera mella en las 9 adorables cobayas mientras nuestro amigo Pepe se pone ciego con el Roquefort. Sí, aciertan, se abalanzarían sobre Don Pepe al unísono, se lo zamparían en un santiamén, que la envidia no vienen siendo exclusiva de los seres humanos. Y ahora piensen en la cantidad de ratitas que viven a su alrededor, esas personas que hagan lo que hagan no tienen recompensa, siendo olvidados, mientras multitud de Pepes se pasean en sus Mercedes camino de la casa de la sierra, y todos conviviendo en la misma "cajita"... hasta que nos toquen demasiado los huevos y Pepe tenga que salir por patas porque le pisan el culo 9 ratas hambrientas, es decir, 3 parados, 2 opositores, 2 inmigrantes y 1 estudiante sin beca, además de la madre que los parió... Así que si quiere usted ser un Pepe de la vida lo lleva bien chungo en los tiempos que vivimos...

martes 14 de abril de 2009

Hacienda asesina

Hoy tenía Antonio el gesto torcido. Alguna vez les conté las mil y una formas de preparar el café de mi sufrido compadre Antonio, ese que cada mañana me hace reverdecer la primera sonrisa del día con algún chascarrillo improvisado pero ingenioso. No era el caso, éste Lunes de resaca cofrade ví nuestro amigo detrás de una montaña de papeles frunciendo el ceño, torpe con el bolígrafo, como quien rellena encuestas en chino. Al pagar me acerqué a la barra buscando su mirada cómplice pero no hizo amago de dedicarme una mínima brizna de su tiempo. Me invadía la curiosidad, quise saber que tipo de trampa hacía que ese artista incomprendido olvidara sus habituales historietas matutinas allá por cada mesa que servía. Sólo acertó a decir -Los de Hacienda, que me tienen fritos...-, sin levantar la mirada. Recogí la vuelta y me fui, y mientras subía al trabajo iba pensando lo mierda que es un mundo en el que la burocracia y los protocolos hacen que el artista sucumba ante el agobio y aparque obras de arte en el rincón de la desesperanza y el olvido, dejando huérfana sus inquietudes y mis pocos minutos de disfrute, asesinando intuiciones y buenos momentos... y es que así de mal nos lo hemos montado, y es lo que nos queda, Hacienda mediante...

lunes 13 de abril de 2009

Soles...

La Semana Santa dobla la esquina y se pierde un año más en el olvido, quedando flashes de cofradías y muchedumbres con la mirada al cielo. El Jueves me mezclé con el pópulo en el centro meridional del teatrillo urbano que año tras año se repite sin grandes novedades. Hice de tripas corazón y auné sacos de relativismo para valorar fielmente las emociones que despierta el cotarro, sentir en propias carnes la lágrima fácil y el silencio mentiroso de una ciudad que deambula por caminos de la sinrazón de forma peligrosamente habitual. El resultado, el esperado, el que intuía, pero quizás aún peor. No será hoy cuando desengrane la falacia, habrá días en la mesura y momentos en frío que me dejen expresar con libertad y sosiego la medida de mis palabras, pero adelantaré que, lejos de decepcionarme, pues esperaba poco, me hizo volver a casa contrariado, con la sensación extraña de quien va al teatro y le insultan, pero reitero que no será éste el párrafo en el que traduzca mi desesperanza.
Por lo demás, diré que disfruté de un fin de semana más que agradable, en uno de esos lugares donde el tiempo pasa despacio y las olas te saludan al despertar. Pero todo lo bueno acaba, vuelta a mis letras, a mis clases, a mis días fotocopiados, pero algo ha cambiado, y es que el Sol asoma cada vez con más fuerza, y eso tizna mi humor de un halo positivo, aunque me embarque en una semana que intuyo dura... Bienvenidos...

jueves 9 de abril de 2009

Mi excepción...

Viste sus maneras de dulzura, andares de princesa y mirada de doncella. Camina firme con el mundo testigo de hazañas anónimas que gritan su nombre, conoce la humildad y la practica, experta en sonreir ante la duda y esquivar la tristeza, se hizo fuerte en lo que nadie, pues su lealtad no conoce límites y su esfuerzo desespera al más paciente. Desafía la certeza de quien desconfía de un mundo desalmado, del que antepone el pesimismo y la razón a ilusiones sentadas sobre utopías lejanas, resiste ante trincheras de espanto nutridas por almas que decidieron negarse, huir a través de campos vacíos sin ramas que dar cobijo a la esperanza. Me hace poner fin a mi diccionario, ese que carece de palabras que signifiquen un corazón que no fue nunca de éste universo, con esa mirada que sospecha bondades donde nadie busca mientras acaricia cada palmo de inocencia que respiran sus pasos libres. Fiel como la Luna que saluda al escritor poeta que llora letras al viento por no perderla, por volver a conocerte, iluminando rinconces fríos en noches oscuras, lumbre de candil en veredas inertes donde la inspiración escapa en cada descuido. La musa de mis artes, quise que quien no te conoce te supiera cercana, quise que quien no tiene el privilegio de bañarse en tu lecho divino te imaginara un instante y volviera a creer en las excepciones que salvarán nuestro destino. Nobleza hecha gesto, nada en horizontes que prometen idilio, mas en cada brazada deja la vida, pues conoce el camino pero también sus piedras, esas que nacen al verte y mueren cuando das la espalda, quedando el recuerdo de tu aroma, rezando para que vuelvas al encuentro. Y yo, dichoso, poniendo letra a tu sombra eterna, esa que quise hacer mía, ayer, mañana, siempre, esa que mato por hacer nuestra...

Feliz Cumpleaños pequeña....

viernes 3 de abril de 2009

A veces vuelven...

Es habitual oir cuando alguien muere la frase “Se van siempre los mejores”. Se produce un efecto extraño en las cabezas de quienes asistimos con incredulidad a la pérdida de un ser querido antes de tiempo,incluso llegamos a culparnos por no valorar el aire que uno respira, todos aquellos sabores que nutren nuestro paladar y las risas que están por llegar. Y tanto remordimiento nos hace ser mejores personas, al menos el tiempo que no cae en el olvido la siniestra realidad de un alma que yace inerte ante tus narices, como dormido, pero que vive ya en otro mundo, en el mejor de los casos. Rozamos la posibilidad, quizás unos segundos, de vernos retratado como protagonista de la escena y surge un aliento de alivio que se hace inconfesable para el vecino, el cual seguramente ande experimentando el mismo trance existencial en ese preciso instante. Estoy seguro que, cuando hablo de éstas pérdidas repentinas, tendrán alguien en la cabeza que marchó sin despedirse dejando huérfana las mejores intenciones, esa pieza que encajaba en el puzzle perfecto que venía siendo su camino, tiñiendo sus andares de una cojera distraída y molesta, imperceptible para el que pisa su sombra, pero que a veces vuelve a nuestro encuentro de forma inesperada... Yo pude verle anoche. Soñé con él. Hace años que partió, pero sentí su mano sobre mi espalda ahuyetando demonios y realidades con la misma sencillez que, en vida, te regalaba la palabra precisa para sonreírle al destino desafiando lógica e imposibles. Y das sentido al dicho, “ se van los mejores antes de tiempo”, y piensas que se van porque este mundo no les merece, demasiado lirio entre ortigas, pero siempre queda algún consuelo…y es que terminas entendiendo porqué las flores del cerezo son tan hermosas: al cabo de tres días fallecen, demasiado pronto, mas dejan como breve legado su intenso perfume, y en tus carnes se hace eterno...

jueves 2 de abril de 2009

Se busca Dictador....

“La Dictadura es el mejor modo de gobierno…”. No es una opinión mía, ni mucho menos, lo dijo el filósofo Platón en la antigua Academia de Atenas. Da miedo la afirmación, ¿eh?. No se precipiten, no es sino una mera palabra, sin más. Ese escalofrío que le produce su simple eco sucede porque tiene usted grabado a fuego en su genética del recuerdo una serie de palabras tabú que de antemano le parecen inaceptables y prohibidas. Ahora, en esta orilla que visita de vez en cuando, haga el ejercicio de dejar de lado prejuicios imbéciles y condicionamientos de palabras a miedos por tradiciones culturales y humillante historia cercana, y una vez dispuesto atienda…
Platón establecía, entre otros, cuatro grandes tipos de gobierno, la oligarquía, o poder de unos cuantos ricos, la Democracia o gobierno del pueblo, la Anarquía, concebida como caos social absoluto, en plan tribu, y la Dictadura o gobierno de una sola persona. Claro, teniendo la historia de Dictadores que tenemos en nuestra querida patria es normal que tiemblen los cimientos de la cordura ante la afirmación platónica inicial, pero si han descontaminado la mente de prejuicios y el alma de lamentos, como les pedí, podrán entender la inercia del griego. Este hombre decía, con acierto, que la mayoría del pueblo es tremendamente egoísta y medio analfabeto, por lo que la Democracia, donde el poder reside en bodoques con ojos, sería la peor de las desgracias, imaginen una cuerda donde cada menda tirase de un lado, terminaría a la deriva de forma irremediable. Tres cuartos de los mismo ocurre en la Oligarquía, en la que unos cuantos ricos se reparten el pastel a su antojo. Y daríamos de bruces con el anticristo, "la Dictadura", con dos posibilidades, que el Dictador sea una persona en condiciones o que caiga en gracia del poder un hijo de la grandísima puta bajito y con bigote que joda el progreso de un país y todo lo que se le parezca, que igual les va sonando la cantinela… Platón pensaba que si teníamos la gran suerte de tener un Dictador bueno y justo, cosa difícil, al estar el poder concentrado y no disperso en diplomáticos comisionistas, los cauces tanto políticos como judiciales serían mucho más efectivos, es decir, que el personaje en cuestión tendría más a mano el cotarro y le sería factible manejarlo a su antojo, siempre suponiéndole la buena fé de cada acto. Ya ven, mis lectores, Dictaduras que no son tan malas, condenas que no son tan eternas, burradas que ya no lo son tanto después de unas pocas líneas y unos muchos políticos en primera plana permanente hasta arribita de mentiras y de bolsillos llenos de dietas cobradas y bien cobradas. Por lo que si conocen a un tío en condiciones, justo y bueno, trabajador e incorruptible avisen, que lo acepto como Dictador por la gloria de España. Se aceptan solicitudes, no se requiere experiencia….

miércoles 1 de abril de 2009

Viento en popa a toda vela, no roza el mar sino vuela... La mejor de las recompensas es acostarte con la conciencia tranquila de haber dado hasta la última gota de sangre y sudor en este día mustio, por pocos aplausos que gasten a su alrededor...

martes 31 de marzo de 2009

Inviernos eternos...

Les avisé que no guardaran los abrigos, ya les dije que el invierno y la primavera se compinchan para rellenar la cuota de resfriados y bajas laborales que la pereza no llega a colmar. Ya escuchamos los clarines de Semana Santa a la vuelta de la esquina con sus corbatas y colonias del todo a cien, un Domingo de Ramos más que se huele en la madrugada y que nubla la conciencia de los que aman la mesura, que son los menos, los mismos que desconocen quejarse a grito pelado, ese tono que por estas tierras da y quita razones...
Moriré repitiéndome, pero prefiero el riesgo de tener que esquivar zancadillas en mi camino al trabajo que perderme en bosques de conformismo disfrazado de lo políticamente correcto o establecido por el género habitual. Y es que no importa si llora ante un palio o si se emociona ante la lumbre de la feria un año más, no pretendo minarle los pocos alicientes que no prohibe una vida que ahoga, pero permita que le pida que dé un sentido íntimo a la fanfarria y que relativice verdades que parecen de todo menos efímeras rodeado de tanto acólito. Deje usted que le suplique pensar un solo minuto para sí mismo sobre los pasos que persigue y reflexionar sobre lo que vive, lo que quiere, y lo que espera de su existencia, y después disfrute la juerga del cirio o del rebujito a mil por hora, como merece, pero no aminore para luchar contra la injusticia y la desidia, y contribuirá en silencio a acabar con este inmisericorde invierno, que es eterno…

lunes 30 de marzo de 2009

La sonrisa de Velázquez..

La España de la pandereta y el chufla que triunfa ha hecho méritos de sobra a lo largo de la Historia para poner pelos de escarpia a las mentes más lúcidas y serenas, esas que tristemente vienen estando en extinción, y Sevilla, capital mundial de la falacia y el trapicheo, no iba a ser menos, y si no al loro. Sólo tienen que dar un garbeo por el centro y salir al paso de la Giralda, majestuosa, que no es otra cosa que un minarete musulmán propio de la hegemonía mora en la tierra con una torre católica en todo lo alto. Churras con merinas. ¿Para que tirarlo y hacer una torre de las nuestras?, pensaría el arquitecto de turno de la Corte. Nada nada, un campanario por aquí, un par de Santos por allá, unos cuantos angelillos sin sexo en las cornisas y listo, ahí tiene usted su torre profanada, con mezcla cultural y todo, ahora que viene estando de moda eso de la globalización. Que imagino que los gobernantes de la época dirían, “-Sí, sí, respetamos las raíces de los anteriores inquilinos de ésta ciudad, pero el morito bien lejos oiga, que tanto hereje suelto huele y hasta molesta”...
Sigan paseando que es gratis, hasta que lleguen a Plaza Nueva, donde gobierna la estatua de Velázquez con amplia sonrisa, descojonado de la gentuza que justo enfrente entra todas las mañanas por las puertas del Ayuntamiento. Y le notas horrorizado, pensando que cualquier otro tiempo fue mejor. Cada vez que paso a su vera le noto la carcajada más sincera y el corazón más melancólico...
A todo esto , queridos amigos, en cada paso pongan mil ojos, porque, mientras usted anda embelesado, proliferan truhanes que acechan su cartera a la espera del descuido para hacer su Agosto, ya saben, en la jungla vale la ley del más fuerte, aunque aquí fuerza se identifica con ser listo, pero listo de espabilao, que chuflas los tenemos a montones, pero Premios Nobel ni uno…
Eso sí compañeros, si quiere usted juerga ha venido al lugar adecuado, es más, corre usted el peligro de no irse jamás. El sevillano de a pie es muy celoso de sus cosas, es de esos Homos que piensa en Ferias y Semanas Santas cuando le hablan de Cultura y Folklore, nada de libros ni tesis doctorales, eso es de tontos y aburridos.
Todo esto vienen a ser detalles, pero hay datos para el que tenga dudas. Capital de la Comunidad más pobre de España, donde el Metro lleva veinte años haciéndose, allí donde mezclan en gazpacho lágrimas detrás de un santo y saetas con trajes de faralay y cogorzas de órdago. La ciudad donde el robo y el trapicheo es la norma, y que ostenta el dudoso record de consumo de cerveza de toda Europa. Una ciudad que hace una Exposición Universal emocionante y la olvida a su suerte al poco pero que no dudan un solo segundo en echarse a la calle para pedir cadenas perpetuas como borregos y no escatiman en suplicar créditos a la Sucursal más cercana para el ticket de la caseta de la Feria que asoma el mes que viene.
Ahora vengo entendiendo la sonrisa del pintor, claro, ahora me doy cuenta el porqué de esa carcajada que cada mañana se hace más ruidosa del excelso Velázquez, lo que me extraña es que no haya colgado el pincel y la acuarela y entonara el –Ahí os quedais!!-, huyendo por patas y por piernas, sin mirar atrás, como quien deja una Patria de barro y de mentiras...

viernes 27 de marzo de 2009

Viernes, santificado sea tu nombre, venga a nosotros tu reino...

jueves 26 de marzo de 2009

Paridas y Paridades..

La estupidez humana es innata, se hereda de padres a hijos, pero descuiden, también puede usted aprenderla si no nació con esa suerte. Habrán oído hablar de la Ley de Paridad, la penúltima idiotez de nuestros gobernantes plasmada en papel, que establece que en organismos públicos debe existir el mismo número de hombres que de mujeres en puestos directivos y de relevancia. Da igual la demanda y el currículo, es decir, que usted, siendo hombre, teniendo la misma nota en un exámen de méritos que una mujer, quedará relegado al olvido por cargar con miembro viril e invitados desde que asomó la cabeza por la flor de su madre, ya me entienden. Tal como lo veo, una discriminación aceptada, de esas mociones que no imparten censura ni levantan pancartas. Y cierto es que históricamente la balanza de la igualdad ha estado posada siempre de un lado, pero cabe pensar que es de burros y chapuzas compensar la injusticia añadiendo al otro lado de la pesa toneladas de idioteces. La paridad es buena, es positiva, enriquece, pero forzarla es como traer a los negritos de Kenia del cuello para que se integren en una civilización que ahora les rechaza. Así no se hacen las cosas, sobre todo cuando no hace falta complicarse mucho la existencia. Señores políticos, inútiles hasta que no se demuestre lo contrario, se trata de no discriminar por el sexo, ni por un lado ni por otro, que no se enteran de la movida. Y puestos a jugar a Fray Torquemada, discriminen entre políticos malos y políticos peores, y ríanse las gracias mutuamente, pero al humilde trabajador, al opositor buscavidas y al sacrificado jornalero deje de joderle la vida. Y si aún así no lo tienen claro inviertan el cotarro y den de lado a las féminas a la hora de adjudicarle empleo, a ver cuántas bombas lapa se encuentra usted mañana en los bajos de su coche... Ya ven señores y señoras, la Ley de Paridad, la última gran parida de los que viven de su insulso voto…

miércoles 25 de marzo de 2009

Miércoles... de invierno...

martes 24 de marzo de 2009

Todo por nada...

Tenían que verlo, tan digno, envuelto en una manta gruesa de pelillos, desafiando al frío y a las miradas de anónimos transeúntes dirigiéndose a sus lugares de trabajo. Vestía chaleco deshilachado para resguardar su cuerpecito débil de la escarcha matutina. Hambriento de verdades y justicia, veía amanecer un día más en su cruel vida con el estómago vacío y el corazón solitario. Muy de vez en cuando alguna de esas sombras que le rozaban la pelambrera se agachaba a contemplarle en el despropósito y él, recio, aguantaba miradas sin miedo a perder vergüenzas ni humildades. Jamás exigió nada, no conoció más bocado que el amargo, pero no dudó un segundo, nunca, en devolver a su amo todo el cariño y la lealtad que un día quiso ver en los ojos de un hombre golpeado por el devenir ambiguo de éste precipicio sin fondo que viene siendo la existencia. Y todo, aprendan del chucho, sin pedir ni una triste galleta a cambio…

lunes 23 de marzo de 2009

Primaveras de papel...

Señores, señoras, queridos lectores y estimados amigos, os tengo que comunicar que el malvado invierno... ha acabado… Guarden en el ropero chaquetones impermeables y calcetines de lana, incluyan también las tardes grises con sus noches frías, escondan al fondo días sumidos en melancolía y espanto, pues ya son historia, agua pasada. Sonrían aún siendo Lunes, la sangre que corre por sus venas tiñe los pasos de posibilidades, la acuarela vuelve a tener color mientras el verde de los campos renace en el horizonte, haciendo del espacio un lugar más habitable…
Y parece como si la paz y el sosiego se instalara en los corazones de quienes pasean al atardecer, reluce el brillo en los ojos de niños que corretean tras una pelota, se hace placentero respirar buen ambiente donde semanas antes se torcían gestos bajo nubes y augurios de malos tiempos. Y ves la cosas de diferente manera, aunque sólo tengas en el bolsillo para la cerveza y la ensaladilla, todo mejora, la economía se estabiliza, las tropas regresan de la guerra, el río parece volver a su cauce, no sé, la tienda de helados de la esquina vuelve a abrir un año más, las bicis hacen el tráfico más manejable, la realidad se ve anestesiada por el reflejo de días claros y carcajadas anónimas….
Sin embargo, paladeo motivos optimistas y aún así quiero gritar ante tanto espejismo, tantos intereses bajo cortinas que nublan conciencias. Hoy medio planeta sigue muriendo de hambre mientras la otra mitad mira para otro lado. No se engañen, nunca llegó a irse el invierno caballeros, saquen de nuevo del armario abrigos y guantes, mas no olviden escondida la vergüenza, pues no merecen primaveras mundos que olvidan hermanos en el infierno…

viernes 20 de marzo de 2009

Las semanas pasan rápido, ya es viernes otra vez, la primavera asoma en el horizonte dejando atrás mañanas heladas y atardeceres tempranos. Y vas cumpliendo días, fotocopias de los anteriores, como si nada. Sólo queda caminar amigo... Perdonen ésta semana tan corta de letras y sueños, a veces la inspiración tiene las patas muy largas y la correa demasiado corta...

jueves 19 de marzo de 2009

Frascos de sonrisas

Los que me conocen lo saben. Tengo pocas manías, pocos tics conocidos, pero hay uno que me caracteriza, acariciarme el pelo, por muy incómodo que parezca, no sé, me relaja, me gusta el tacto del cabello entre mis dedos. Lo hago de forma inconsciente, como quien mueve nervioso los pies o parpadea ante una brizna de aire. No tiene especiales consecuencias positivas, no sirve para nada, ni siquiera produce placer extremo, lo hago sin pensarlo, no cuando me apetece, simplemente surge. Me pasa desde la cuna, desde que tenía horas de vida, según mi madre…
Y aquí viene la gracia, es el mismo gesto que mi padre hacía desde muy joven, la misma manía heredada en la generación siguiente, sin aprendizaje ni observación, mágico…
Ahora piense usted en la de cosas suyas que, sin saberlo, dependen de un ser que ya existía antes de que fueras mero proyecto de vida. Imagine el día a día de lo que hace y valore si todo es suyo o se lo debe a alguien, por nimio que parezca, y llegará a la misma conclusión que servidor, todo usted es la mejor de las firmas de un artista a un trabajo bien hecho, una obra excelsa de valor inestimable. Y todo eso es nada, porque después de entender el regalo genético en forma de vida, caerá en la cuenta del tiempo, el esfuerzo y el amor que humilde dedicó para que crecieras en un mundo merecedor de tu nombre, olvidándose si fuera necesario de sí mismo por tu simple sombra. Entonces que menos que hoy, amigo, a esa persona, le dediques una sonrisa y un “te quiero” además de la típica corbata y el frasco de colonia que huele a rutina, y si han de elegir, vacíen el frasco y llénenlo de lo primero, pues no hay mayor deseo para un padre que la felicidad de un hijo, al menos en su día…

Feliz día Padre

miércoles 18 de marzo de 2009

Hoy no se escribe, mañana día del Padre, tengan un detalle señores, que por mucha crisis que haya algo podrán hacer con un poco de imaginación y esmero. No sucumban a los encantos de Grandes Almacenes sin alma... Hasta mañana

martes 17 de marzo de 2009

Polis, ladrones y demás chusma...

¿Nunca han tenido un mal sueño y se han levantado cansado? Eso me ocurre hoy. En la pesadilla, un tío me seguía con una pistola que disparaba mal mientras yo trataba que no se me perdiera el perro, tan surrealista como cómico. Y claro, tanto escapar de las balas tirando del chucho ha hecho que me pegue toda la noche de aquí para allá haciendo piernas, tanto que me he tenido que dar una ducha esta mañana para aclarar los músculos. Que gracia, ya no podemos estar tranquilos ni echando un sueñecito...
Pero la realidad supera la ficción, ayer un desgraciado rompió el cristal del coche y me quitó la radio y los papeles, cosa normal si piensas que vivimos en la jungla del más fuerte. Hice la respectiva denuncia y el policía, cargadito de razón, me justificó, "-es que no se puede dejar el coche tantos días en el mismo sitio...".
Un halo de luz me iluminó, -es verdad, señor policía, cuán razón tiene usté...-, la culpa es mía por pagar mis recibos, malvivir con un sueldo que aprieta y ahoga y no cambiar el coche de sitio para que los cacos no caigan en malas tentaciones...
Perdone usted señor caco, perdone usted señor policía, múlteme señor juez...
Si algo aprendí hoy, amigos míos, es que no sólo hay ladrones en el Congreso, y es que no veo a Chaves quitándome la radio del coche, aunque cosas más raras se han visto, eso y que la integración de los "malos" sería posible, pero que yo no la quiero, me conformo con tenerlos lejos de los "buenos", y en los malos incluyo cacos, algunos policías y muchos muchos políticos...

lunes 16 de marzo de 2009

Buenos días Mundo, una semana más, una semana menos... aprovechen que la vida es corta... terapia aplazada hasta mañana.

viernes 13 de marzo de 2009

Infamias prenatales....

Te hablaré de lo que soñé despierto aquella madrugada de Invierno…
“Vendrás al mundo una mañana de Abril, cuando las flores pinten de azahar el horizonte y el Sol se haga perezoso en su huída. Obrarás la senda del milagro desafiando destino y naturaleza. Te recibirá tu propio llanto, divino. Tu madre te dará la bienvenida entre sus brazos dedicándote lágrimas y promesas. Serás querido y mimado, y crecerás, despierto, saboreando cada palmo de infancia entre juegos y carcajadas. Tu cuerpo se irá presentando mientras tu corazón aprenda lamentos y se bañe en la sorpresa. Caminarás descalzo sobre hierba mojada bajo la lluvia y la sonrisa, de la mano de amores efímeros de verano. Llorarás de rabia sin atisbar explicaciones y, al rato, gritarás de asombro para elevar tu alma a cumbres desconocidas y peligrosas...
No olvides mi ejemplo, amigo, quiero que te sumerjas desnudo en océanos de ilusiones, que confundas la noche con el día abrazado a la nostalgia. Quiero que saltes en precipicios de sensaciones, que aprendas destreza, que acunes verdades e imposibles. Necesitaré de tu recuerdos en la desdicha, hacer las paces con mi pluma, allí donde habita la conciencia y la espera. Morderás tus labios ante la injusticia, caerás en desidia y vileza, y te levantarás, como buen hombre, porque el perdón se inventó para espíritus libres ahogados en bondades. Te observaré, compañero, en silencio, cuidando de tus pasos como míos, sin condiciones ni negocio. Y descuida, pues mi espada acechará paciente ahuyentando miedos y reproches. Esconderé secretos y besos bajo montañas y senderos, mas te amaré hasta lo eterno…”
Y ahora no me pidas perdones, no me ruegues compasión con quien no quiso que salieras a mi encuentro porque en tu lecho olvidaran razones y cariño, no me implores que entienda a tu madre por pensar, maldita, que no era el momento, jamás suspires desde el cielo por un mundo que detesta el viento y le pone cerrojo a la vida, esa que ni siquiera sentiste y que marchitó primaveras, parando el tiempo...

jueves 12 de marzo de 2009

Miuras con DNI

Quinientos kilos de bicho, encastao, negro zaíno, astifino y bragado. No, no hablo del toro que mató a Manolete ni de la corrida del Martes de Feria en la Maestranza. Semejante animal me lo encontré el otro día en el supermercado, al final del pasillo de los yogures, haciendo cola en pescadería. Tendría unos treinta años, mujer de gesto mezquino y amargado, empujando un carro atestado de latas de conservas y dulces, con voz molesta y malos modos. Y allí dio con sus narices, en la fila del pescado, donde hasta su llegada reinaba la tranquilidad y el agrado. Pero como quien sale de chiqueros, rebuznó lo que quiso sin esperar su turno y se fue tan ancha, gritando en desprecio a las voces que le pedían respeto y paciencia, dando coces a educadas estudiantes y señoras de trapío. Desprendía un olor fétido a carne humana descuidada mientras las lorzas de su tripa jugaban a bailar el hula-hop alrededor de su secuestrada cintura, si es que aún conservaba tal privilegio bajo esa masa deforme...
Allí me ví con mi capote, torero, rozando su cornamenta mientras galopaba a mi vera. Un Miura que nunca debió salir del campo y del yerbajo, donde viven las bestias y las moscas...
Un animal de los buenos, más allá de los kilos de más y el mal aspecto, animal por olvidar reglas sociales y palabras amables, dar de lado a la bondad y al buen hacer, aunque sólo sea por educación o apariencia. Con lo caro que cuesta ir a los toros y allí lo tuve de balde, a medio metro, sin espada y sin muleta, como los buenos novilleros. Ahora entiendo al torero y al banderillero, ¡Qué miedo Manolete!, ¡Qué miedo maestro…!

miércoles 11 de marzo de 2009

Papeletas..

La noticia aparecía camuflada en un diario de esos gratuitos que reparten a discrección en alguna esquina de la ciudad. Poca cosa, un rincón de cien palabras olvidadas en el anonimato. Decía aquello de que el 85% de los diputados de nuestro Congreso percibían sueldo externo a su cargo, ya sea como profesor de facultad o columnista, ganando una media de 4000 euros por ese segundo trabajo. Un hecho, apunten, que va en contra de la ley, que establece claramente la incompatibilidad del cargo de Diputado con cualquier otro, pero claro, meter medio Hemiciclo en el trullo se hace tan feo como complicado,y da mala imagen externa, desde luego. Es decir, resumiendo, que los que mandan andan muy ocupados en sus cosas como para ir discutiendo sobre los españolitos, y es que hay imágenes desoladoras, como la de un Congreso semivacío a la hora de votar leyes y proposiciones, haciéndose práctica cada vez mas habitual. Con este panorama, permitan vuesas mercedes que servidor no se sienta motivado al voto, aunque pensándolo bien, sí, iré a las urnas en las próximas elecciones, y, en un voto en blanco, escribiré bien grande y en mayúsculas LADRONES, y que entre ellos se repartan la papeleta...

martes 10 de marzo de 2009

Una noche de locos...

En unos tiempos en los que priva el coto privado de sueños, donde está limitado imaginar mundos mejores y lugares dignos, me atrevo a contar una historia, una de esas donde hombre y mujer se conocen y se enamoran, pero no sólo eso, ni mucho menos, pues lo que les relataré tiene luces de cuento de Disney con final feliz, ya saben, perdices incluídas, dando motivos a la esperanza de un destino que maltrata tanto como es maltratado…
Obviaré nombres para no reventar intimidades, así que pongamos que, Antonio, mismo, un chico apocado de mirada perdida, habiendo dedicado media vida al estudio descuidando su corazón y su bolsillo, se da cuenta un día de que está sólo, ni pareja conocida ni visos de conseguirla pronto. Antonio, que cuenta 30 primaveras, reduce su circulo de amistades a varios carcas que visten canas y alguna que otra becaria sin sustancia. Con tal panorama y, en medio de una de esas crisis existenciales en las que echa de menos compañía, decide, en secreto, entrar a una de esas páginas que te analizan tu perfil y te arreglan una cita con una muchacha con similares características o estilo. Me contaba Antonio que era reacio, que le daba corte eso de quedar mediante ese método, pero que habiendo pagado un mes de suscripción a la dichosa página, decidió tirarse a la piscina del encuentro físico con una semejante no sin antes jurarse que sólo sería una primera y última vez, nunca más, sólo una oportunidad le daba al dichoso invento....
Hecha tal promesa buscó a conciencia hasta que la encontró, una morena de ojos azules de amplia sonrisa y dos carreras terminadas. Antonio quedó con ella y se vieron en una placita del centro, era perfecta, guapa, sencilla pero interesante, lista, que no espabilada, dominaba la palabra y los modales, lo que andaba buscando, sin duda…
Y a la luz de las velas, en noche perfecta, la parejita se hacía ojitos como adolescentes, todo marchaba mejor de lo esperado, sin duda. Pero como pompa de jabón, de repente, en los postres, la morena guapa comentó que tenía que ir a tomar su medicación para una ezquizofrenia que arrastraba desde hacía tiempo. Y claro, Antonio, medio asustado, mientras ella se empastillaba en el baño, cúlpenle si quieren, se asustó y quiso irse, pero como la chica le había llevado y el restaurante quedaba lejos de todo, decidió pedir por favor a la camarera que le dijera a la de amplia sonrisa que se había ido por algún asunto urgente. Ella se negó, pero ante la insistencia cedió a esconder a Antonio en la cocina mientras le explicaba a la morena que su amigo se había marchado. Habiendo pasado un rato, entre risas, nuestro amigó le explicó a la camarera la situación exacta mientras ésta cerraba el comedor, contándole el juramento previo de no quedar con nadie más de aquella manera. Tras varias cervezas y muchas carcajadas, ella le llevó a casa y allí, en la puerta, se besaron. Hoy son marido y mujer y regentan un restaurante donde sus niños corretean entre las mesas mientras Antonio promete no jugar a caprichos con el destino. Una historia de amor de nuestro tiempo, un guiño a la esperanza, mas no pensará lo mismo la morena ezquizofrénica, aunque no dude usted, querido lector, que hasta ella tendrá otra de las buenas para contarles, terapia mediante…

lunes 9 de marzo de 2009

NO me termino de acostumbrar a trabajar los fines de semana. Tienes la sensación de ir a contrapié, arrastrando tu carnaza mientras otros se ven relajados y ociosos. La vida del desgraciado no es plato de buen gusto, acercarme a éstas líneas de cuando en cuando es un oasis que no me pueden quitar a menos que me corten las manos, aunque mejor no dar ideas a Hacienda, que por embargar son capaces de eso y más.
Ya van casi dos años de terapia en los que he crecido y madurado, lo que comenzó una tarde de mayo con la mente perdida y la pluma torpe se ha convertido en un lugar donde hacemos un fuego y compartimos con música agradable historias que nunca nos paramos a contar por vivir en un mundo que nos domina y nos limita.
Empieza otra semana, no tengo mucho más que decir...

viernes 6 de marzo de 2009

Gentes del mundo, pasen un fin de semana como merecen...

jueves 5 de marzo de 2009

Fotos Malditas...

Me lo contaba mi amigo Juan mientras encendía un cigarro y se quitaba la chaqueta. Juan es muy dado a hacer viajes lejanos, a menudo poblados pobres de solemnidad en los que echa un cable a la vez que alimenta su afición por la fotografía. Otras veces visita ciudades gigantes, allí donde todo es impersonal a pesar de la vida puerta con puerta. En esos viajes y en tabaco gasta su sueldo de artista, pero siempre vuelve con diferente cara. Ese Lunes llegaba distraído, como dando vueltas a algo imposible de entender. Después de insistir, al segundo café, me contó la vivencia. Se trataba de un pueblecito pequeño, rodeado de tierras fértiles, un lugar en medio de la nada donde sus habitantes trabajaban el campo como medio de vida. Unas de las pocas distracciones de esa gente consistía en esperar a la fiesta de la llamada “Zurc”, momento en el que sacaban en una especie de palio una figura simple a la que adoraban y por la que juraban promesas por favores divinos. A “Zurc” le pedían por la llegada de la lluvia, por la enfermedad del hijo, por ellos mismos… Me contaba Juan que mientras la sacaban por sus pedregales, la gente del poblado lanzaba gritos como poseídos, casi en trance, y que incluso había quien lloraba a su paso, por no hablar de las leyendas de curaciones milagrosas. Pero también me decía que eran los mismos que después en casa maltrataban a la esposa y a los hijos, los mismos que no dudaban en matarse como animales por negocios o ser capaces de morir para recibir bendición divina. Me hablaba de los sentimientos de culpa, del papel de la mujer en esa sociedad, de los impuestos y la la corrupción del gobierno, de los pocos medios de la escuela y lo injusta de su Justicia. Casi ví asomar en Juan una lágrima cuando resumía tanta barbarie y tanto sinsentido, apretaba el puño por no entender tanta diferencia en un mismo mundo.
Abrumado por la historia, le pregunté por el nombre de la ciudad, la zona, el país, su tipo de gobierno, esperando clavar así un tachón en el mapa de la inmundicia. Fue entonces cuando Juan levantó la mirada del café y me dedicó una sonrisa, -Mejor no te lo digo, dijo. Imaginé los horrores de alguna nación integrista, esos lugares de turbantes que anteponen el dogma al sentido común, pero ante mi mirada curiosa continuó...
--… Que va!!, Estuve en un pueblo del Condado, bajando una colina, con un campanario que reza al horizonte por unos habitantes olvidados del mundo…
No quise insistir en el nombre, jamás me atreví a ver las fotos, y no sabe Juan, ese artista incomprendido, que aquel día me hizo llorar en silencio…

martes 3 de marzo de 2009

Antidepresivos gratuitos...

Igual lo han visto, ayer en el telediario dieron publicidad a la idea de un noruego de dar abrazos "gratis" para aplacar los tiempos que corren. Tiene miga el asunto, se levanta por la mañana el tío, se pone el abrigo y se planta en media calle repartiendo abrazos gratis para quien los necesite, casi como medida medicinal ante tanto estrés de vida y carreras para todo. Al poco se le acercó una cámara de televisión y le preguntaron por la técnica. El rubio de ojos azules chamulló en un pobre español "hay pocas cosas gratis, y esto viene muy bien". Curiosa la iniciativa, y sin ánimo de lucro, parece...
Me estaba secando, dándole vueltas a la historia cuando se me ocurrió una idea parecida, "tortazos" gratis. Como oyen, puesto a hacer gilipolleces, me calzo mi polar y me voy a Sierpes con un cartelito que rece "Tortazos gratis", y cuando se acerque algún descamisado preguntando le arrio una caricia de mil pares antidepresiones que le quite la tontería. Lo creerán o no, pero un buen tortazo te quita la tristeza y el desasosiego en un plis, y se ahorra usted un dinero en psicólogos y médicos. Un buen remedio para la crisis si lo piensan, antidepresivos gratis y sin contraindicaciones, y luego, si quieren, se pueden acercar al del abrazo para que les consuele...

lunes 2 de marzo de 2009

Agua para gatos..

Vuelta al tajo. Ya se me habían olvidado los madrugones y el pedaleo de primera hora, el vaho empañando los cristales de mis gafas mientras me salpica en el abrigo charcos que reflejan mi desgana y mi malhumor. Retorno al cacareo incesante de adolescentes que se afanan en puertas de instituto y coches que se agolpan en una feria de pitadas a destiempo y frenazos agresivos. Me cruzo en mi camino con rostros sin alma que deambulan como si habitaran en purgatorio fantasmal, olvidando risas y siestas de fin de semana. Se acaba, quieras o no, para que mueras poco a poco y tu desgana destroce tus mejores intenciones. La llevamos clara amigo, ésto es lo que nos queda hasta que las arrugas te inunden y el cuerpo diga basta. Una novela de terror en la que usted es protagonista y elige el pincel con que dibujar una existencia con visos de fracaso, aunque con la posibilidad, eso sí, de engañar trazos al destino y colorear algunas páginas con tonos pastel, pero sólo algunas, porque capítulos como éste, llamémosle Lunes, no lo hace agradable ni Dalí con paleta infinita y hasta arriba de psicotrópicos...

viernes 27 de febrero de 2009

Mi señora...

Quisiera darle las gracias, señora, mi señora, por tanto, por tan bueno...
Me daba forma en la madrugada, bajo un silencio tiznado de olvidos y promesas, me acariciaba al alba, como la tierra que mece al que la trabaja, me regalaste fe y esperanza a media mañana cuando el campanar suena y la pereza se diluye. Y no te logro olvidar, mujer, esos atardeceres a tu vera, horizontes que se hacían finitos pues tu mano lo alcanzaba todo, no te logro olvidar amada mía,dueña de mi inocencia...
Musa de mis palabras,inspiración de mis carnes, consejera en la desdicha, amante fiera cuando la lujuria se acercaba a mi orilla, a mi humilde barca, allí donde me susurraste los mejores versos, donde me ofreciste los mejores aromas, allí jugaste y no perdiste, sin lamentos ni reproches, como buena señora,mi señora...
Mil lágrimas derramé cuando me olvidabas, cuando te hacías pequeña en la distancia y tu lino se hacía paño. Nadie supo consolarme cuando te rendiste, ni el viento ni el destino, ni mucho menos juramentos huecos y lejanas letanías, tan sombrías como mi calma, efímeras como mi paciencia...
Volví a tí al tiempo, cambié, no sé, cambiaste, pedí en una esquina clemencia por el olvido, te ví arrastrarte en tormentas, ví romper cristales sobre tu espalda, como puñales de un mundo que no sabe ni entiende de honores, ese que bordaste con paciencia en el cuello de los que te abandonaron, los mismos que hoy cumplen condena eterna, la de las almas que no tienen alma y cambiaron su patria por unas risas y unas monedas, la peor de las penitencias, proscritos en desiertos de sensaciones...
Sin ser vistosa me seduces, como la mejor de las amantes, y, sin embargo, pueblo, te soy infiel cada domingo por no perderme entre tus calles y contarte al oído mil historias de amores que se fueron y vientos que sonríen al pensarte. Villarrasa, señora, mi señora, mis respetos...

miércoles 25 de febrero de 2009

Descubrimientos en la madrugada...

Podrían ser las 2 de la mañana del domingo, la noche era clara pero fría, y más aún en el patio de mi casa del pueblo, donde a esa hora asoman babosas en busca de esquinas húmedas y el suelo se hace hielo. Me había quedado traspuesto escuchando las crónicas de los partidos, resguardándome en la estufa de un frío que calaba. En esas que me desvelé con hambre de oso y corrí a la cocina salivando al imaginar el arroz salteado o la pasta gratinada que me iba a zampar cuando me percaté que en ninguna de las tres malditas bombonas quedaba una pizca de gas para darme el ansiado gustazo. Después de mucho probar y maldecir encontré una de esas cajas militares de comida que mi padre había dejado por allí olvidada. Tienen que verlo, viene de todo, desde unas latas con cocido hasta mermelada y galletas, cerillas, chicles, vitamina C, y hasta unas pastillitas blancas que arden durante un rato largo para darte tiempo a calentar condumio. Y en el fondo, eso es lo mejor, una especie de chapita que, bien doblada, hace de cocinilla improvisada al calor de la pastilla de marras. No dudé, abrí la lata de albóndigas y allí, en medio del corral, con frío polar, me ví ensimismado en la fogata y las burbujas hasta que decidí que iba siendo hora de probar el invento. Y a fé que estaba bueno, quizás el hambre engañó al paladar, pero disfruté del alimento como nunca. Y fue, mientras me llevaba a la boca el cacho de carne, cuando pensé, embobado en un Boeing que surcaba el horizonte, en todas las cajitas de ración diaria que podrían comprarse con lo que costó ese avión de pasajeros. Les ahorraré la cuenta, dos millones de cajitas de comida. Sí compañeros, dos millones de personas que comerían caliente a cambio de uno de esos aparatos sin alma. Y ahora cavilen si ese coche que tanto desea, ese viaje que lleva tiempo planeando, ese vestido del escaparate o ese pisito de la playa vienen mereciendo la pena, cuando hay cajitas que, por menos de 1 euro, te hacen sentir vivo tanto a ti como a tu tripa durante un día entero, a ese binomio tan malacostumbrado a la buena vida y que no aprende a pesar de los pesares, pues sabe el artista y el inventor que las mejores poesías y creaciones salieron de corazones llenos y estómagos vacíos, pero no muertos de hambre…

lunes 23 de febrero de 2009

El fin de semana dio para mucho. Me quise esconder en el pueblo, en una casa fría donde el silencio hace las delicias ante tanta vida ajetreada y estrecheces de finales de mes. Nada de grandes hazañas, unas cervecitas salpicada de risas con los amigos mientras niños vestidos de domingo corretean detrás de una pelota. Pero es agradable, sobre todo cuando llevas tiempo sin pararte a pensar en los pasos que das y el camino que pisas. Vuelta a la realidad...

jueves 19 de febrero de 2009

Mi tía Isabel...

Vive en la sencillez, caminando despacio, como respira, como el latir apacible de un corazón que no conoce más pecado que dar la espalda a la inocencia antes de tiempo. Su sonrisa, sincera, su bondad, infinita. Su mundo no sabe de leyes más allá del altruismo por los que quiere, no hay lamentos para el que acerca el barco a su orilla, su victoria ante la vida es eterna…
Le encontró el destino antes de tener espada, dos hijos que hoy son la mejor expresión de su quehacer por este páramo de existencia. Y sola, ante todo, los educó, a la vez que tomaba ejemplo de sí misma, pues no tuvo más referencias que las burbujas que parecían divinas y llenas, pero que al rato explotaban y dejaban un vacío amargo…
Vistió su estampa de esperanza y de trabajo, desde cero, donde empiezan los grandes, y fue construyendo con ahínco y esmero la mejor de las obras, la familia, abatiendo con destreza cada golpe de estilete, con armadura cada vez más firme. Cuida su estirpe de una manada de lobos continua que acecha el horizonte, vientos que soplan en contra y traen lodos que no merece el común mortal, y esos buitres a la espera de carroña, pero que saben que ante una madre hay poco que hacer, pues no hay mejor defensa que la indiferencia…
Y es que hay varias vidas en la tuya. Madre responsable, mujer trabajadora, amiga que responde, amante, hija comprometida… y en todas ellas la misma tez, sincera, sin tapujos ni contradicciones, con la mano tendida a los suyos, demostrando que no hay mejor ejemplo que hacer las cosas bien de manera sencilla, inspirando palabras humildes...
No espereis que tuerza la forma ante nada, ellas los gestos los hace con el corazón, y con el corazón te digo que quise que tuvieras unas letras, de tu sobrino, el mayor, ese al que tanto has mimado y querido, y que siendo ya medio hombre, se siente aún niño a tu regazo…

miércoles 18 de febrero de 2009

Café Gijón, en Sevilla..

Dió que hablar lo de los marcianos en la sobremesa. En ese ratito para el café que compartí con mis compañeros de fatigas. Las opiniones eran dispares y curiosas, desde el que negaba la existencia de vida extraterrestre, al menos inteligente, hasta el que estaba convencido de que los muñecos verdes tenían nuestra forma y vivían entre nosotros. Y entre medio risas y matices...
Allí ocurría, en aquella cafetería, en plena discusión teorizando sobre si el alienígena tendría que ganarse el pan como el humanoide típico... sobre si sería considerado como ilegal, por aquello de la dificultad de arreglar los papeles a cualquiera hoy día. Y la gente de alrededor alucinando...
Y en esas estamos, la charla terminó y cada uno tomó rumbo dispar dándole vueltas al cotarro. Y yo, que reí un rato, quedé contento. Unas letras mías habían hecho, sin quererlo, que Laura, ganadora de bienales de flamenco, Antonio, pintor excelso de batallas, Juan, padre de familia y mago del piano, Sara, nómada de nuestro tiempo, Ana, con su altruismo de otro mundo, y servidor, echáramos unas risas y equiváramos problemas y estrecheces lo que dura un café. Reunión de artistas incomprendidos. Lo de los marcianos viene siendo lo de menos...

martes 17 de febrero de 2009

Esos vecinos verdes

Entre el amasijo de noticias que nos inunda cada mañana entre tanto portal de información o teletipo efímero encontré un estudio de unos científicos americanos que demostraba la existencia de miles de planetas con las mismas características que la Tierra, solamente en la Vía Lactea, esa donde habitamos, galaxia entre millones. Por lo cual se supone que la vida en otros planetas es más que probable, desterrando tantas creencias y dogmas como siglos tiene la historia de la humanidad. Y uno piensa, y no es en valde, que si mañana un marciano verde provisto de antenas aparece saludando desde su nave platillo, con cuatro dedos y desnudo, no cambiaría tanto el cotarro. Primera plana, eso sí, pero poco más. Serían recibidos con los brazos abiertos por politicuchos, autoridades y toda la pesca, que para eso el currelas paga las recepciones a base de IVA, probarían las exquisiteces de cada tierra, leerían las mejores obras, admirarían pinturas, se deleitarían con esculturas e inventos, gozarían con Mozart, Picasso, Leonardo… y volverían a su planeta para contar lo que aquí vieron y dirían dos cosas, estoy seguro. “Que de arte y envidia esta plagado el universo, pero que de vida inteligente, ni rastro…”

lunes 16 de febrero de 2009

Hace un par de años por esta época estaba perdido, sin expectativas, sin un futuro prometedor, mucha culpa y mucha indiferencia. Hoy celebramos que todo ha cambiado.

jueves 12 de febrero de 2009

Poeta Laraña...

Permita letras humildes haciendo honor a su aura. Cualquier semblanza que se le dedique no acercaría a imaginar tanta profundidad en un sólo corazón, y es que hay más razones que palabras que signifiquen. Les hablaré hoy del padre entre los padres, de apellido Laraña, ese que habita en reino celestial pero que antes de partir quiso regalar al mundo la esperanza y la bondad de un alma pura, libre y eterna...
Ocurría cada domingo a las doce, cuando el Sol más aprieta, el Padre Laraña vestía su capa blanca, honorable, y se deslizaba a la iglesia desvencijada de humilde construcción, allí en isla lejana, lejos de su tierra y de su gente, esa que le dedicó tantos nombres de calles y vestigios de César triunfante, por simplemente ser como era…
Comenzaba la misa como dicta el regio canon, recitando con destreza cada verso bíblico, dando la razón a la poesía del mensaje, esa que reconocías en cada párrafo sólo si sus labios eran puerta al mundo, como poeta.
Entendí entonces que la oratoria distingue a la persona, y que, más allá de credos y dogmas, la paz empieza por uno mismo, con un sinónimo común, el amor, altruista y sin esperar nada a cambio, tan sencillo como quimérico, a la vez posible…
Jesuita por convicción, cuentan sus compañeros que leía y releía párrafos subrayados de cualquier texto, antiguo o moderno, si versaba sobre actitudes humanas, quizás intentando dar respuesta a tanta pregunta sobre las relaciones entre iguales, tan complicadas como, a veces, hermosas…
Levantaba al alba, dirigía unas oraciones sinceras de rodillas y disponía de sus quehaceres con la misma humildad que inauguraba centros de día en su nombre o le condecoraban con medallas por su trabajo y por su buen hacer.
Son interminables las obras, incontables los lugares que visitó sin dejar indiferente, contaba por miles los agradecimientos de niños, mayores, adolescentes… siempre al lado del que no tiene nada, dando calor a inviernos gélidos con miradas solemnes…
Se retiró poco antes de su muerte, a los 95 años, tras haber dejado tras de sí una vida completa de misiones y bondad infinita, y obró milagros, ese requisito que pone el Vaticano para santificar. Lo hacía cada domingo, en misa de doce, con la iglesia repleta de almas vacías que salían por la puerta media hora más tarde dando un sentido a sus pasos. Su milagro consistía en eso, desde el amor, curar corazones en espanto, simplemente con palabras sinceras y escalofríos repentinos...
Su legado curtirá a los que le conocieron, sus palabras se oirán por los tiempos, su mensaje vivirá más allá de su tumba y sus oraciones. Mi lanza y mi pluma recordarán su semilla con pulcritud, como entendió su existencia, y clamarán honores puros en cada gesto, si usted, donde estuviere, tiene a bien guiarme en el desempeño.
Me trataste de “hijito”, y como padre amable que fuiste honraré tu presencia en este mundo dejado de la mano de Dios, ese al que tanto leías y rezabas… y aún así, padre, no seré digno de que entres en mi casa, pero una palabra tuya… bastará para rendirte pleitesía...

miércoles 11 de febrero de 2009

Así vienen dadas compañeros. Me levanto con la noticia de que el Banco Santander le da al Madrid un crédito de 70 millones por fichar a Cristiano Ronaldo, sí, un tío que se dedica a darle patadas a un balón de cuero. Es para retirarse al monte... mañana propongo terapia...

martes 10 de febrero de 2009

Operación Obama

Robin Obama de los bosques, presidente por derecho y bandera de un mundo diferente, en medida irrefutable, ha instado a prohibir sueldos mayores de quinientos mil euros a los altos cargos de las empresas sobre las que ha actuado el plan de rescate del Congreso estadounidense. Sí, les hablo de aquellos bancos y financieras que vivieron por encima de sus posibilidades, ofreciendo el oro y el moro y mirando para otro lado, que para eso son únicos los presidentes y ejecutivos. Pues bien, el gobierno americano, divisando el desastre, acudió en su ayuda inyectando dinero del Estado para sufragar agujeros ganaditos a pulso.
En esas estamos, que llega Obama al poder y nos viene a decir que los dirigentes de esas empresas,por ley, deben tener un “sueldo” acorde al momento por el que están pasando. Y es cuando se produce la histeria colectiva entre los mandamases de esas empresas indignas, y montan en cólera, argumentando que si les bajan el sueldo se irán del país, donde no haya restricciones para engordar el buche a trocomoche.
La medida de Obama es o era impensable bajo un gobierno capitalista que vivía de la premisa del “tanto vales tanto ganas”, ya saben, eso de que es justo ganar 1 millón porque reporto a las arcas de mi jefe 2 millones, ese castillo de naipes a punto del desbarajuste…
Por eso entono hoy el aleluya, por la esperanza de vivir en un mundo más justo donde se premie al honrado y no al "listo" con sus artimañas, a ese sistema me apunto sin pensarlo. Ya sé lo primero que haré hoy, buscaré en la guía telefónica el apellido Obama, a ver si el hombre tiene un primo o algo en Albacete que nos libre de políticos corruptos, presidentes de bancos avariciosos y demás chusma trajeada que habitan por estos lares…

lunes 9 de febrero de 2009

Ladrones y bolígrafos...

Recibir aplausos por unas cuantas letras y silencios reconforta, sobre todo porque el autor no reconoce tanto mérito en lo que su pluma dibuja. Me alegra que acudais y disfruteis, inimaginable para el común mortal que soy.
Pero hoy quiero pintar menos versos y más prosa de la que amarga. Sucesos que ocurren en lo cotidiano que uno no entiende, por mucho que busque en Google. Y es que, en el periodo que va desde el 20 de Diciembre al 20 de Enero, mes en el que no estuvimos prácticamente en el piso, la factura de luz ascendió a 180 euros, cuando estábamos pagando normalmente unos 40 o 50. Habrán escuchado la noticia, le ha ocurrido a más de un españolito, con lo que la cuesta de Enero se hace pared infranqueable. Y uno se siente indefenso, pues se nos dice con educación “pague usted, y después reclame”, y a otra cosa…
Y te hartas, te hartas de no recibir una mísera ayuda, tener dos trabajos para pagar unos estudios y aún así tener una vida mediocre, y llegar con lo justo al día 22 de cada mes. Te hartas de sentirte mangoneado y tener la sensación que ésto no ha hecho sino empezar. Te hartas, desde luego, de pertenecer a un “sistema” en el que no te han preguntado si querias entrar, y del cual, ni mucho menos, te dejan salir… Sólo me quedan mis letras, eternas, y la seguridad de que leerme no os costará un duro, a menos que no tenga para bolígrafos…

viernes 6 de febrero de 2009

Héroes que madrugan....

Padre de familia que conoces el frío de la madrugada cuando tus hijos hacen las de Morfeo, mientras tu esposa, compañera, prepara el desayuno de los héroes. Este canto va dedicado a aquellos que dejaron de pensar en sí mismos y torcieron gestos por corazones inocentes. No hay mayor locura, ni tanta magia, pues la esencia de lo divino la puedo reconocer cada mañana en cada acera, quizás absorto tras el cristal del autobús empañado por el vaho y la desidia. A veces te observo en la barra, con el café a medio tomar y la mirada perdida, reflejo de un mundo que intuyes vacío. De pronto giras tu estampa y mentas al altísimo por tener que luchar en una guerra perdida de antemano, con batallas a menudo crueles. Ducho en recibir estocazos y esquivar espadas de punta fina, te has curtido en el infierno, en el peor de todos, ese que dicta sentencia a muerte si el miedo llama a tu puerta y la esperanza salta por la ventana de la injusticia, porque de tus manos dependen bocas de tus carnes, y eso compensa todo…
A veces luces traje, otras harapos, pero es tu cara el peor disfraz, ese que cada mañana, a primera hora, calzas en el desamparo. Tu rostro clama fonemas de otro universo, allí donde el honor no se compra y el cariño permanece, más allá de contratos y promesas. Te oigo en silencio jurarte paciencia, te rozo y noto la calidez de un corazón rodeado de ánimas gélidas que hielan hogueras, y te veo persistir en lo imposible, desafiando probabilidades, acechando la lógica, esa que no se atreve a murmurar rendiciones en tu presencia, porque sabe que apuesta en falso, a pesar de todo…
Esta es mi oda al padre, a la madre, a todo aquel que mire por todo y por todos sin mirarse, aquel que piense que la bondad de las almas salvará al mundo, y lucha para que sus hijos lo vean, aunque ellos hayan tomado ya otro camino, allí donde va la gente buena, en honroso altruismo…
A usted, padre o madre de familia, mañana, cuando vaya camino del trabajo, dejaré de decirle, por vergüenza, que le observo, le respeto, y le admiro…

jueves 5 de febrero de 2009

Invencible... Mañana terapia....

miércoles 4 de febrero de 2009

Excursiones y tragedias....

La ocasión y mi ausencia, por justificada que sea, lo merece. Pequeñas anécdotas de mi breve existencia que hagan el café de primera hora más agradable al paladar, exquisito o rancio según lo que haya detrás, que para paladares y gustos, colores.
Recordarán vuesas mercedes, si tienen a bien, aquellas primeras excursiones en el colegio. Las recordarán porque eran emocionantes. Te subías al transporte a primera hora, entre carcajadas y bromas, los mayores trabajando, de un lado para otro, con cara desencajada, y tú pegado al cristal del autobús saludando al que más y al que menos, embobados al conocer que, más allá de tu aula, en horario de clase, existía vida y movimiento. Sentarte con tu mejor amigo, cerca de la niña que te hacía ojitos, cantar al unísono, esa mochila con el bocadillo, en papel albal, y alguna bolsita de golosinas que duraba bien poco.... Todo lo preparabas con ilusión desde días antes, con la certeza de pasar una mañana repleta de nuevas sensaciones, risas, juegos y algún que otro guiño inocente a la guapa de la clase.
En esas estamos, la tarde antes, siguiendo el ritual de siempre, mi madre me dio doscientas pesetas de la época, un Potosí, para visitar a Don Paco y canjearlo por una bolsa repleta de confituras azucaradas, las mismas que al día siguiente zamparíamos con vehemencia y desasosiego. Casi merecía la pena el viaje sólo por aquellas chucherías, pues el lomo empanado estaba bueno, no se me enfade, madre, pero el paladar de los seis años no es amigo de las proteínas en demasía…
Vuelta al hecho, que desvarío. Ya en casa, todo preparado, con Sergio, sentados en aquel sillón de escai negro que se pegaba a la piel, empezamos, al mismo tiempo, a sentirnos mal, como con fiebre. Mediaba el silencio, y las caras se iban desencajando por momentos. Allí, los dos, cada vez con peor cara, callados, pues era mejor no decir nada, era impensable perderse la excursión, aunque sólo fuera por las golosinas, por eso o porque la gente no pensara que tu mamá no te dejaba ir porque le daba miedo, que había madres para todo…
Pero cuando el cuerpo dice basta no hay excusas. Tras un rato ensimismado, cada uno mirando al suelo, tristes pues nos olíamos el pastel, Sergio decidió irse a casa, creo que ni me despedí, estaba enfadado con él, por enfermar, y conmigo al mismo tiempo, por lo mismo. A la mañana siguiente una llamada, era Sergio, que no iba, colgué sin escuchar excusas, me había quedado de un brochazo sin compañero de asiento, sin chucherías, pues se las llevó el indeseable el día anterior, y sin vergüenza, pues no tardé más de dos minutos en decidir que yo tampoco estaba en condiciones de ir a ningún lado, la dichosa fiebre, ya saben. Algún Dios inmisericorde que quiso darnos la vara aquel día de Mayo… y es que no hay que subestimar al destino, tan cruel como caprichoso.
Aquella fue, la historia de dos niños y una excursión que acabó en tragedia, a pesar de Don Paco, las chucherías, el lomo adobao, el autobús, la niña guapa y la madre que los parió…

lunes 2 de febrero de 2009

Se acerca con pasos de plomo el final de este camino de penumbras, hoy pido permiso para aplazar mi terapia, obligaciones laborales, ya saben....

jueves 29 de enero de 2009

Cuesta soltar amarras...

Si tuviera que contarles mi breve existencia lo haría a la lumbre de un candil, en medio del océano, con la luna de fondo y una guitarra que embelesara, con el lenguaje de los marinos, que es puro…

“Amanece la mar compasiva, vaivenes limpios que acarician buenos presagios, a la vez que escaman, pues sabes del carácter traicionero del viento, ese que ahora sopla de popa, fuera y dentro del navío. El cielo torna despejado, la marinería labura sin descanso y de buena gana, un oasis entre tanta tormenta, esa que venía azotando con descaro. Trazo en mis cartas de navegación rumbos acordes a la exigencia que reclama el momento, sorteando lo más que puedo arrecifes que desgarren una embarcación roída por tanto despropósito, batida en luchas inútiles y sin sentido, dejando bajas y lamentos, regado de lágrimas innecesarias.
Hace ya tiempo que salimos de puerto, mi madre con su pañuelo, envuelta en nostalgia, mi padre, serio pero convencido, consciente del camino,ese que yo ni divisaba. Mis amigos, con sus sonrisas, inocentes pero sinceras, mis maestros, de espada, de navegación, de imaginaria, que modelaron mis remos con esmero, pues sabían que las mareas no acompañan buenas intenciones. Todos con la esperanza de una vuelta con vida y con sapiencia, allí donde muchos fenecieron…
Y desde entonces, hasta ahora, mar, a veces convulsa, a veces serena, motines en plena tormenta, piratas indignos, centellas en noches frías y solitarias, zozobras en orillas de islas en medio de mares tristes y sin vida, pero también, de vez en cuando, vela mayor empujando nuestra dicha con desmesura, pesca furtiva que saciaba, tesoros en cofres sin llave, chapuzones en aguas cálidas, con delfines acompañando gestos, aplaudiendo cada viraje de timón….
Y ahora que la visibilidad es buena y la bruma se hace amiga, si bien lo quiere Neptuno y las fuerzas del mar no me lo impiden, quisiera brindar por estas manos y estos ojos, en los que nunca perdí la fe, para que me lleven a la Atlántida de los corazones, desde donde sólo soltaré amarras para atracar en puerto divino, donde San Pedro comanda, y porque viene siendo obligatorio, para el mal y el buen almirante, allén de los mares… "

miércoles 28 de enero de 2009

Pérdidas irremplazables.

La cosa tiene mandanga. Lo habrán escuchado, y, si no es así, preparen paciencia que lo van a tener hasta en la sopa, que para eso vivimos en un país de periodismo buitrero. El sábado por la tarde desapareció en Triana una niña de 17 años, de familia humilde trabajadora, de esas que llegan a fin de mes con la soga al cuello, no sé si les suenan. Estamos a Miércoles y siguen sin encontrarla, con la única pista de un grito escuchado por un vecino y otra vecina que dice haberla saludado en el mismo portal a la hora de la desaparición. Gente sencilla envuelta en historias desagradables, de difícil solución, porque mientras la hipótesis de la "chiquillada" se va desvaneciendo, los medios de comunicación empiezan a hacer noche en la puerta del domicilio como carroñeros del morbo, con el pretexto de dar buena información. Ojalá la encuentren, viva, ciudadanos de a pie no merecen tanto desagravio, no imagino peor dolor para un padre que perder de vista a una hija. Mi solidaridad.

martes 27 de enero de 2009

Que el destino me siga tratando como hasta ahora... y no faltaré a mi terapia...

lunes 26 de enero de 2009

Terapias varias...

Si mi dicha va a consistir en dibujar momentos amables, divertir con letras fáciles al anónimo que se asoma, revestir de colores pastel una existencia insulsa y pasar a otra cosa como si nada, la terapia no tendría sentido.
Si tus entrañas no gritan al ver la foto de la desvergüenza, si tu gesto no se tuerce ante la herencia de la ignominia, de nada vale que juegue con expresiones y mensajes. El ser humano, tan cruel como maravilloso, tan humano como inhumano, por paradójico que parezca, es miel entre los dedos, tan maleable, brillante, pero empacha. Empachan los abusos de poder, los delirios de grandeza, la indiferencia, el cinismo... No soy ejemplo de nada, Dios me libre, pero he entendido con el tiempo lo que no me canso de repetir, como gazpacho, la bondad la podemos aprender, desde fuera hacia dentro o viceversa, factible aunque difícil, por utópico que resulte.
No les llevaré al desengaño, la felicidad como elemento estable no existe, pero hay algo aún más importate que podemos alcanzar, más cercano y dependiente de nuestros actos, una estabilidad para con nosotros mismos que nos haga estar a gusto con nuestro entorno, desde lo que vestimos hasta lo que miramos. El camino hacia ese estado radica, indudablemente, en uno mismo. Si algo ha demostrado el ser humano en siglos de historia es hacer posible lo imposible y demostrar que el cambio puede triunfar, y de forma rápida, desafiando leyes naturales incluso, lo que ninguna especie logró conseguir...
En esa lucha me encuentro. Mientras, intenten ser buenas personas, la terapia que sigan es lo de menos...

ju